La Cooperativa Citrícola Agroindustrial de Misiones atraviesa un proceso de recuperación con la comercialización de fruta fresca como eje central. Luego de años de dificultades, la institución retomó ese segmento como apuesta estratégica y hoy abastece a supermercados, verdulerías y consumidores particulares desde su planta en Leandro N. Alem.
La campaña arrancó con contratiempos. Lucas Márquez explicó que la primera variedad cosechada, la Okistsu Luján, sufrió el impacto de la sequía de enero y parte de febrero. «Teníamos una muy buena expectativa comercial, pero la sequía hizo que gran parte de la producción no alcanzara el calibre necesario para venderse como fruta fresca y terminó destinada a la industria», señaló. A pesar de eso, destacó el potencial de esa variedad por ser una fruta primicia dentro del calendario citrícola.
Superada esa etapa, la cooperativa concentra hoy su trabajo en la variedad Murcott, una mandarina con buena aceptación en el mercado. El foco comercial está puesto en las ciudades de Posadas, Oberá, Leandro N. Alem y Apóstoles. Márquez reconoció que competir en mercados como Buenos Aires o Córdoba sigue siendo difícil por los altos costos logísticos y la competencia de provincias como Entre Ríos, con una producción citrícola de mayor escala industrial.
Para mejorar la competitividad, la entidad trabaja junto a los productores asociados en tareas de poda, raleo y manejo de las quintas, con el objetivo de obtener mejores calibres y una presentación adecuada para el mercado de consumo fresco.
De cara a las próximas campañas, la cooperativa proyecta incorporar nuevas prácticas de manejo, fortalecer las quintas de sus socios y avanzar en la venta con marca propia. Entre los formatos planificados figuran cajones de 10, 15 y 18 kilos para distintos canales. Márquez también mencionó la coordinación entre el vivero, el campo y la fábrica para organizar un cronograma de cosecha que permita abastecer de forma continua la elaboración de jugos concentrados, con implantaciones planificadas de naranja, mandarina, limón y pomelo.
La contadora de la cooperativa, Irene Boidi, destacó que cualquier persona puede acercarse a la planta y comprar según su necesidad. «Vendemos por bins, por cajones, por bolsas o incluso por kilo para quienes realizan compras familiares», indicó. La variedad de formatos permite atender tanto a pequeños comercios como a grandes compradores.
Además de la fruta fresca, la cooperativa ofrece servicios de cámaras de frío y congelado para terceros, incluyendo frutas, productos avícolas y pescados, junto con balanzas para camiones y sistemas de pesaje de menor porte. Boidi subrayó que el objetivo es aprovechar la capacidad instalada para ofrecer soluciones logísticas integrales a distintos sectores productivos de la región, apuntalando al mismo tiempo la actividad citrícola provincial.
Con informacion de Misiones Online.