Conservar no significa congelar. Esa es la premisa que guía el Proyecto Raíces en Misiones, donde investigadores y agricultores trabajan codo a codo para mejorar semillas nativas y criollas sin quitarles lo que las hace únicas: su diversidad genética y su adaptación al territorio.
La iniciativa es financiada por la Unión Europea y Bélgica a través del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y tiene presencia en Argentina, Bolivia y Brasil. En el país se desarrolla en Misiones y Jujuy, con un enfoque centrado en rescatar, conservar y fortalecer variedades locales mediante una metodología poco habitual en el mundo agrícola: el mejoramiento genético participativo.
«El objetivo principal es trabajar sobre la conservación y el rescate de semillas nativas y criollas, asegurando que permanezcan en manos de los agricultores. Pero además el proyecto nos plantea un desafío más importante: realizar mejoramiento genético de manera participativa, junto con los productores y directamente en sus chacras», explicó la genetista Silvina Fariza, responsable del Proyecto Raíces en Misiones.
En la provincia, las acciones se concentran principalmente en maíces y porotos, cultivos que forman parte del patrimonio productivo de cientos de familias y que fueron seleccionados durante generaciones por los propios agricultores.
Fariza subrayó que la riqueza genética disponible en Misiones es justamente el punto de partida para el trabajo de mejoramiento. «Para hablar de mejoramiento necesitamos variabilidad, y si hay algo que tenemos en Misiones es justamente una enorme diversidad genética. Lo importante es trabajar en la selección de materiales que toleren mejor los cambios climáticos, pero sin perder la esencia de esas variedades que los agricultores vienen conservando desde hace generaciones», señaló.
La especialista también marcó la diferencia con las semillas comerciales: «Las semillas comerciales fueron seleccionadas para otros ambientes y otros paquetes tecnológicos. En cambio, nuestras variedades están adaptadas a las condiciones de Misiones y permanecen en manos de quienes históricamente las fueron mejorando».
A siete meses de su lanzamiento oficial, el proyecto registra avances concretos. Más del 80% de los productores previstos ya fueron visitados por el equipo técnico y están en marcha más de 17 corredores agroecológicos, espacios donde los procesos de selección y mejoramiento se desarrollan en condiciones reales de producción.
«Hoy ya estamos instalando corredores agroecológicos y avanzando con la inscripción de variedades mejoradas. Todo ese trabajo se realiza junto a los productores, porque entendemos que son ellos quienes mejor conocen el comportamiento de cada semilla en su territorio», destacó Fariza.
El proyecto se apoya además en una práctica que Misiones viene sosteniendo desde hace décadas: las ferias de intercambio de semillas. Este año se prepara la 29ª edición de la Feria Provincial de Intercambio de Semillas, que se realizará el 31 de julio en Aristóbulo del Valle.
«Nosotros acompañamos estas ferias desde mucho antes del Proyecto Raíces. Además organizamos encuentros y capacitaciones sobre conservación, producción y legislación, respondiendo a las demandas que surgen de los propios agricultores», comentó la genetista.
Con informacion de Misiones Online.