Fiscales federales y agentes del FBI comenzaron a recibir testimonios relacionados con las operaciones financieras de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en Estados Unidos, en medio del Mundial 2026 que la Selección disputa en ese país.
La investigación busca reconstruir cómo la AFA, presidida por Claudio «Chiqui» Tapia, habría canalizado cientos de millones de dólares a través de cuentas en bancos norteamericanos. En ese contexto, la figura que aparece de manera recurrente es TourProdEnter LLC, una firma vinculada al empresario Javier Faroni y su esposa Erica Gillette, que habría actuado como agente de cobro de contratos internacionales de la entidad.
El expediente todavía no ingresó a una etapa penal formal dentro del Departamento de Justicia. Los fiscales intentan determinar si alguno de los movimientos detectados encuadra en figuras como lavado de activos o fraude bancario. Una de las declaraciones fue la del empresario Guillermo Tofoni, quien compareció por videoconferencia ante funcionarios en Washington DC y Miami.
Según documentación revelada por La Nacion, TourProdEnter LLC operó cuentas en Citibank, Synovus, Bank of America, JP Morgan y PNC Bank. Los registros consignan al menos 260 millones de dólares correspondientes a ingresos de la AFA. Parte de esos fondos se relaciona con gastos operativos, pero otros movimientos generan dudas porque la documentación no explica con claridad su justificación económica.
Entre las transferencias bajo análisis figuran pagos a sociedades y beneficiarios cuya contraprestación no aparece respaldada, y también giros a firmas vinculadas con Pablo Toviggino y su entorno familiar, según la misma documentación. De ese análisis dependerá si el caso permanece en una revisión preliminar o avanza hacia una causa penal.
La investigación está a cargo de los fiscales federales Patrick Gushue y Christopher Ting, desde Washington DC, y Michael Berger, desde Florida, con antecedentes en integridad bancaria y casos de lavado de activos. La intervención no equivale, por ahora, a una imputación contra la AFA ni contra sus dirigentes.
El expediente tiene un antecedente en 2024, cuando el Ministerio de Seguridad transmitió información a autoridades estadounidenses tras una reunión con Tofoni. En aquel momento el conflicto no derivó en una causa penal. La situación se reactivó luego de nuevas revelaciones periodísticas sobre operaciones con eje en Florida.
Mientras tanto, la AFA se movió públicamente en Estados Unidos. Tomás Regalado, embajador de la entidad para América del Norte, y el abogado penalista Mariano Lizardo participaron en Miami de un foro sobre fútbol y corrupción. «Las medidas de investigación no determinan responsabilidad ni culpabilidad», sostuvo Regalado, en lo que se interpretó como un mensaje orientado a distinguir investigación de condena.
Entre los contratos que quedaron bajo revisión figuran acuerdos con Adidas y Warner por montos millonarios. Según la documentación, TourProdEnter LLC percibía un porcentaje de los ingresos internacionales y una comisión sobre egresos vinculados a logística. El contrato con la firma de Faroni y Gillette tendría vigencia hasta diciembre de este año, lo que explica por qué fondos de la AFA transitaron por una sociedad radicada en territorio estadounidense.
El punto pendiente es si los fiscales concluyen que se trata de una trama comercial compleja o si encuentran elementos suficientes para avanzar en una causa penal formal.