La Dulzura de Mi Tierra reunió a productores de miel, azúcar rubio y derivados de la colmena en su novena edición

La novena edición de La Dulzura de Mi Tierra volvió a convocar a productores de Cerro Corá, Andrade, Apóstoles, Oberá, Santa Ana y Posadas, con una propuesta centrada en la miel, el azúcar rubio, la miel de caña, las rapaduras y otros alimentos elaborados con materias primas misioneras.

La ministra de Agricultura Familiar, Marta Ferreira, participó de la jornada y señaló el crecimiento que viene mostrando el sector en cada edición. Destacó que los apicultores y los emprendedores del rubro fueron encontrando nuevas formas de mejorar la presentación y sumar valor a lo que producen.

«Lo que hemos visto en esta edición, y que cada año los apicultores y los emprendedores de azúcar rubio y miel de caña van encontrando la vuelta para mejorar la presentación y agregar más valor a la producción», dijo Ferreira.

Entre las novedades de esta edición, la ministra mencionó la mayor presencia de caramelos a base de miel y propóleo, las mieles gourmet y la miel batida con distintas combinaciones. «Hoy encontramos más variedad de caramelos. Hace unos años no había casi caramelos en base a miel y propóleo, y hoy hay caramelos y combinaciones. También hay miel gourmet, miel batida con distintas combinaciones que antes no había», expresó.

Ferreira también atribuyó esos cambios a la escucha activa del mercado por parte de los productores. «Los productores fueron mejorando sus técnicas, pero también escuchando mucho qué pide el consumidor de estos tiempos, que no es el mismo consumidor de hace cinco o diez años. Se están adaptando a las demandas de los consumidores de nuestro tiempo», afirmó.

La feria incluyó también panificados y masas elaboradas con azúcar rubio y miel, con incorporación de grasa de cerdo en algunas preparaciones artesanales de raíz tradicional. Entre los productos más buscados estuvo la miel de caña, usada tanto en preparaciones dulces como en infusiones de mate, té y leche, y también valorada por sus usos en la medicina popular. Además se ofrecieron rapaduras de Santa Ana y caña con ruda, ya envasada de cara al 1 de agosto.

Pese al frío, la jornada registró movimiento de ventas. Desde Agricultura Familiar remarcaron que el objetivo de La Dulzura de Mi Tierra es fortalecer la comercialización directa y acompañar a quienes transforman materias primas misioneras en productos con mayor valor agregado.

Una de las presencias destacadas fue la de estudiantes del Profesorado de Educación Secundaria en Química del Instituto Montoya, que presentaron un proyecto de investigación sobre el aprovechamiento del apepú, la naranja amarga. La iniciativa surgió en la cátedra Seminario de Investigación y buscó dar respuesta a un problema concreto: la abundancia del fruto en temporada y la falta de alternativas para utilizarlo.

El grupo desarrolló distintas formas de elaboración para reducir el amargor característico del fruto y presentó mermeladas, jaleas, cascaritas dulces, jugos, galletitas integrales, bizcochuelos y panes. También distribuyeron un recetario con las preparaciones y señalaron que las devoluciones del público servirán para ajustar las recetas y evaluar posibilidades de comercialización a futuro.

Desde Cerro Corá participó Nora Silva, productora de la marca Apicot, junto a su esposo. Presentaron miel pura, mieles gourmet maceradas con romero y lavanda, jengibre, canela y la llamada miel dorada —con cúrcuma, jengibre, canela y pimienta—, además de hidromiel, caramelos, bálsamos labiales, cremas y granolas. Silva explicó que todo parte del apiario familiar, donde también obtienen polen, cera y propóleo, y que mantienen la pureza de la miel evitando procesos de calentamiento.

Desde Apóstoles llegó Andrea Sabbatella con el emprendimiento familiar Miel Valle Verde, que lleva cinco años en el rubro. «Somos Miel Valle Verde, somos de Apóstoles, Misiones. Hace más o menos cinco años nos dedicamos a este emprendimiento. Es un emprendimiento familiar en el que participa toda la familia», contó.

El stand ofreció miel de abejas en distintas presentaciones, panal natural y miel de yateí, producida por una abeja nativa sin aguijón. «Tenemos la miel de yateí, que es una miel medicinal de la abejita yateí nativa, una abejita sin aguijón», indicó Sabbatella. También presentaron mieles saborizadas a base de miel batida con cúrcuma y pimienta negra, cacao amargo y una mezcla tipo chai con jengibre, canela y clavo de olor.

Con informacion de Misiones Online.