UATRE advierte que la desregulación yerbatera deja a tareferos en la indigencia

La confirmación oficial de que el Gobierno nacional sostendrá la desregulación de la actividad yerbatera, conocida tras la última reunión con el ministro Federico Sturzenegger, profundizó el rechazo del sector productivo misionero. Desde la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), su subdelegado Carmelo Rojas fue contundente al valorar las perspectivas que dejó ese encuentro.

«De 10 tenía 0,1% de expectativa positiva, porque la verdad que ya había escuchado en el pasar del Gobierno lo que venían planteando. Uno siempre guarda aunque sea un 1% de expectativa, pero viendo lo que viene haciendo el Gobierno, la verdad que es cero centro para los trabajadores, para la producción primaria y para las economías regionales», sostuvo Rojas en declaraciones a FM 89.3 Santa María de las Misiones.

El dirigente advirtió que la eliminación de herramientas de regulación expone a los eslabones más débiles de la cadena frente al poder de la industria. «Esto deja a los pequeños productores y trabajadores en una posición dominante de la industria. Ya habíamos vivido esta situación cuando la actividad estuvo desregulada y siempre pasó lo mismo, pero nunca tan profunda, esta es la peor medida», afirmó.

Rojas calificó las medidas como «un ataque cruel y despiadado al sector de las economías regionales, a los productores y a los trabajadores en general», y señaló que las consecuencias recaen directamente sobre las condiciones laborales. «Cuando no hay un valor aceptable que cubra lo que plantean los productores y no hay un margen necesario de rentabilidad, se traduce sobre todo en aquellos empleadores inescrupulosos en trabajo precario», explicó.

En cuanto a los números concretos, el subdelegado detalló la situación de los tareferos: «Hoy los trabajadores están todos en la línea de indigencia en el caso de la yerba mate, porque están percibiendo un promedio de 40 o 45 mil pesos la tonelada. Si un trabajador tarefero logra sacar unos 10 mil kilos, esto se traduce en 400 o 450 mil pesos mensuales».

A eso se suma, según Rojas, una pérdida salarial significativa frente a la inflación. «Hay un techo paritario del 1% y perdimos un 30% contra la inflación en este último tiempo. Todo está en contra de los trabajadores», remarcó.

El dirigente también amplió el análisis hacia el impacto social. «Se traduce en separación de familias, en destrucción de familias, en una paz social que se rompe por las dificultades que tienen para alimentarse, trasladarse y por el sometimiento a trabajar por sueldos de hambre», manifestó.

Rojas diferenció la crisis actual de una problemática sectorial y la atribuyó a un problema de distribución dentro de la cadena. «Desde que tengo memoria no ha habido una crisis como esta. Hablan de la crisis del sector agropecuario, pero lo que está en crisis es el productor, el trabajador en primer orden y los secaderos que no son integrados», indicó, y apuntó contra la industria: «Hay una voracidad por acumular capital en desmedro de los eslabones más de abajo».

El representante de UATRE también criticó la falta de atención a los planteos laborales en las instancias de diálogo con el Gobierno. «Cuando estuve planteando el padecimiento de los trabajadores producto de todas estas medidas, no se inmutaron para nada, cero sensibilidad», señaló.

Finalmente, Rojas confirmó que la gremial continuará respaldando las acciones del sector productivo. «Vamos a seguir acompañando siempre aquellas medidas que no perjudiquen los intereses de nuestros trabajadores, como en este caso», afirmó.

Con informacion de Primera Edicion.