El contrabando equivale al 5% del PIB argentino y genera pérdidas fiscales de más de US$2.000 millones

El comercio ilegal en Argentina alcanzó el 5% del Producto Interno Bruto, según datos presentados durante el V Encuentro del Consejo de Asociaciones Empresariales Sudamericanas por el Comercio Lícito. El mismo indicador se registra en Brasil, mientras que en México trepa al 8%, de acuerdo con un informe de la Asociación Interamericana de la Propiedad Intelectual (ASIPI).

Una estimación de la consultora MAP calcula que el Estado argentino dejó de percibir cerca de US$2.300 millones en ingresos fiscales a causa del auge del contrabando. Los rubros más afectados son los celulares, el tabaco, las cervezas y los textiles.

Sobre los teléfonos móviles, María Eugenia Mayans, gerente senior de Relaciones Gubernamentales de Lenovo, señaló que uno de cada tres celulares que ingresa al país lo hace por vías ilegales, lo que equivale a aproximadamente 3 millones de unidades al año. La venta de esos dispositivos representa entre el 5% y el 15% del comercio ilegal total.

En materia de tabaco, Juan José Benítez, gerente de Prevención de Comercio Ilícito de Philip Morris Argentina, indicó que tres de cada diez cigarrillos que se consumen en Latinoamérica son ilegales. «El cigarrillo es el bien legal más contrabandeado», precisó.

Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), sostuvo que «nuestro país viene de gobiernos que hicieron una política muy laxa en el tema de los controles» y reconoció que el Gobierno «está tratando de dotarse de herramientas para tratar este flagelo», aunque aclaró que «controlar una frontera tan grande no es fácil».

Desde el Estado, el subsecretario de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial, Fernando Martín Blanco Muiño, reconoció las limitaciones operativas: el país cuenta con 9.300 kilómetros de frontera y unos 250.000 comercios de cercanía que el organismo no logra cubrir en su totalidad. En esa línea, destacó el rol de las cámaras empresariales como colaboradoras del control estatal.

Diego Figueroa, asesor de la Dirección General de Aduanas, describió que el organismo trabaja sobre tres ejes: desregulación, modernización de normas y sistemas para mejorar la competitividad, y control del tráfico de mercaderías, en el marco de los lineamientos del Ministerio de Economía.

El secretario de Seguridad Nacional, Martín Ferlauto, planteó que el país atraviesa «un cambio de paradigma en la forma en la que el Estado entiende el delito complejo». «Debemos comprender que hoy las economías criminales son cada vez más sofisticadas. El ingreso de mercadería criminal pone en crisis la industria nacional, socava el empleo formal y utiliza las mismas redes que nutren el narcotráfico», advirtió.

Con informacion de Misiones Online.