El Tedeum del 9 de Julio en Posadas convocó a defender la soberanía frente a los desafíos del presente

La Catedral de Posadas fue el escenario del Tedeum con el que este jueves se conmemoró el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia argentina. La ceremonia estuvo presidida por el obispo de la Diócesis de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, y reunió al intendente Leonardo Stelatto, funcionarios municipales y provinciales, legisladores, representantes de las fuerzas de seguridad y miembros de distintos credos y de la comunidad.

En su homilía, Martínez fue más allá de la conmemoración histórica y centró su reflexión en los desafíos que enfrenta la Argentina hoy. Subrayó que la independencia no es un capítulo cerrado del pasado, sino un proceso continuo que demanda compromiso y discernimiento.

Al referirse al proceso que culminó con la declaración de 1816, el obispo señaló que fue el resultado de una construcción colectiva. «Fue un proceso, de mucha gente que quería estas tierras y que luchó para que nuestro pueblo pudiera decidir su propio destino», expresó.

Desde esa lectura histórica, trazó un paralelo con el presente y convocó a defender la soberanía frente al escenario internacional actual. «Hoy los contextos son totalmente distintos, pero también necesitamos decisiones de independencia y de soberanía», afirmó.

Martínez advirtió que el mundo atraviesa transformaciones profundas impulsadas por el desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial, pero que esos avances están concentrados en sectores de gran poder económico. «Vivimos en un mundo globalizado donde el avance tecnológico es enorme y donde muchas de esas herramientas son manejadas por los poderosos», sostuvo.

En ese marco, alertó sobre nuevas formas de condicionamiento para los países y remarcó la necesidad de preservar los recursos estratégicos y la capacidad de tomar decisiones propias.

El obispo también llamó a construir los proyectos colectivos pensando en las necesidades concretas de la gente. «Tenemos que pensar nuestros proyectos con la gente y para la gente, especialmente para quienes más lo necesitan», dijo, y recordó que el Evangelio pone en el centro a los más pequeños.

Al cerrar su homilía, Martínez convocó a que el aniversario patrio sea una oportunidad para renovar el compromiso con el bien común. «Que Dios nos conceda la sabiduría para discernir dónde estamos, hacia dónde vamos y cómo hoy podemos seguir siendo verdaderamente independientes», concluyó.