El fenómeno El Niño podría convertirse en uno de los más intensos desde que existen registros históricos, que datan de 1950. Así lo advirtió Favio Cabello, director de la Oficina de Prevención ante Desastres Naturales (Opad) de Posadas, en base a informes meteorológicos que el organismo difundió públicamente.
Según el informe de la Opad, «existe un 81% de probabilidad de que se presente un El Niño muy fuerte durante el período de octubre a diciembre, que estaría posicionándose entre los eventos de El Niño más grandes en el registro histórico que data desde 1950».
Cabello precisó que el fenómeno comenzó a manifestarse en junio con lluvias intensas y que podría extenderse hasta marzo o abril de 2027. Las condiciones, según sus palabras, «continúan fortaleciéndose y se espera que sigan intensificándose hasta finales de año, con un 97% de probabilidad de que persistan hasta comienzos de la primavera de 2027».
El documento también detalla las proyecciones del ENOS (El Niño-Oscilación del Sur): «Para el trimestre julio-septiembre de 2026 prevé condiciones cálidas con una probabilidad del 98%, con permanencia hasta inicios de 2027», con «un pico de intensidad fuerte para el período noviembre-enero, con una probabilidad aproximada del 63%».
La advertencia coincide con las estimaciones de la Organización Meteorológica Mundial, que calcula una probabilidad superior al 90% de que El Niño se consolide en la segunda mitad del año. El escenario previsto incluye lluvias por encima de lo normal en primavera y verano, aumento del caudal de los ríos Iguazú, Paraná y Uruguay, e inundaciones en la región mesopotámica.
Ante este panorama, el Gobierno provincial activó el Plan de Emergencia. La coordinación involucra a Protección Civil, la Policía, Salud Pública y el sistema de Alerta Temprana, junto a bomberos y municipios considerados más vulnerables por su ubicación costera: El Soberbio, Alba Posse, Colonia Aurora y San Javier, todos sobre la ribera del río Uruguay.
A nivel global, el escenario se complejiza por una intensa ola de calor marina que se extiende sobre el océano Pacífico en un área equivalente a más de ocho veces el tamaño de Estados Unidos. El científico del clima Kevin Trenberth explicó que «a medida que suben las temperaturas del mar, aumenta la evaporación, lo que añade más vapor de agua a la atmósfera: combustible para lluvias extremas».
Actualmente, más del 37% del océano global está bajo una ola de calor marina. Como referencia, en enero de 2024, durante el último evento de El Niño relevante, ese porcentaje alcanzó el 46%, la cifra más alta registrada. Los especialistas advierten que el presente ciclo podría superar ese récord.