Puerto Esperanza tendrá un centro terapéutico para adicciones antes de fin de octubre

El secretario de Estado de Prevención de Adicciones y Control de Drogas de Misiones, Roberto Padilla, confirmó que el nuevo centro terapéutico de Puerto Esperanza estará funcionando entre mediados y fines de octubre. El anuncio quedó enmarcado en la reunión que el gobernador Hugo Passalacqua mantuvo con intendentes del norte provincial, donde la demanda de un espacio de internación en la zona volvió a ser uno de los puntos centrales.

El proyecto responde a una necesidad histórica de la región: quienes buscaban tratamiento prolongado debían trasladarse hasta Posadas. Según Padilla, el Observatorio Provincial de Drogas identificó desde hace tiempo al corredor norte como uno de los más vulnerables, por su condición fronteriza y el avance de distintas sustancias.

«Desde Eldorado hasta Iguazú siempre era cuándo vamos a tener un espacio físico para poder internar a quienes desean buscar ayuda», señaló el funcionario.

El edificio elegido es una antigua escuela ubicada en el barrio Olvese de Puerto Esperanza, que años atrás fue cedida por el Gobierno provincial al municipio. Ese predio será acondicionado para convertirse en un centro de referencia para toda la franja comprendida entre Eldorado e Iguazú.

La apertura será gradual: se proyecta comenzar con capacidad para entre 20 y 25 familias, con posibilidad de ampliar la cobertura a medida que se consoliden los equipos profesionales. El predio tiene capacidad para albergar a muchas más personas, pero la decisión de arrancar en escala reducida apunta a garantizar la calidad de atención.

Este nuevo espacio se suma a otros dispositivos que la gestión provincial ya puso en marcha en el norte: camas para internación breve por intoxicación aguda en el Hospital SAMIC de Eldorado, y entre ocho y diez camas en el DTC-Ce.No.R.A.R. de Eldorado destinadas a tratamientos de mediana duración. El centro de Puerto Esperanza cubrirá la etapa de mayor extensión en el tiempo.

Padilla subrayó que la propuesta va más allá de la atención clínica. El modelo contempla equipos interdisciplinarios, participación de comunidades de fe, y actividades educativas, laborales y recreativas.

«Quien transita un consumo problemático está enfermo. El Estado no puede mirar solamente con una mirada sanitarista; debe tener una mirada integral», remarcó.

El secretario también destacó el rol del deporte, la cultura y las organizaciones comunitarias en la prevención y el acompañamiento, y señaló que la recuperación implica oportunidades concretas: terminar estudios, capacitarse en oficios y reconstruir vínculos familiares y sociales.

La apertura del centro forma parte de una estrategia provincial orientada a la territorialidad, buscando acercar los servicios de salud a las comunidades más distantes de la capital.