Incendio forestal en Almería: al menos 12 muertos, 23 desaparecidos y cientos de evacuados

Un incendio forestal de grandes proporciones golpea la provincia de Almería, en el sur de España. Las llamas, que comenzaron en el paraje de Almocáizar, dentro del municipio de Los Gallardos, se propagaron con rapidez hacia Bédar y Lubrín impulsadas por las altas temperaturas, el viento y el relieve complejo de la zona. El saldo hasta el momento es de al menos 12 personas fallecidas, 23 desaparecidas y cientos de vecinos evacuados.

Las autoridades calificaron el episodio como una de las peores tragedias forestales registradas en Andalucía en las últimas décadas. Dado que los equipos de rescate continúan con la búsqueda de desaparecidos, no se descarta que el número de víctimas aumente.

Entre los heridos, dos permanecen internados: uno con quemaduras de consideración y otro por inhalación de humo. Otras cuatro personas fueron asistidas en el lugar durante las tareas de evacuación.

Ante la magnitud del siniestro, la Junta de Andalucía activó el máximo nivel de emergencia y solicitó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME). El operativo desplegado cuenta con alrededor de 150 efectivos —bomberos forestales, técnicos, personal sanitario y equipos de coordinación— además de autobombas y medios aéreos que operaron mientras las condiciones meteorológicas lo permitieron.

Las evacuaciones abarcaron distintos sectores del Levante almeriense: Almocáizar, Fuente del Albarico, Los Pinos, La Serena y zonas del Pinar de Bédar. Los desplazados fueron alojados en centros habilitados por las autoridades o trasladados a instalaciones municipales de Lubrín, donde recibieron asistencia, alimentos y agua.

Uno de los momentos más críticos se produjo en una carretera próxima a Bédar, cuando las llamas cruzaron la calzada y bloquearon el paso de los colectivos previstos para la evacuación, obligando a redirigir a los habitantes por rutas alternativas.

Durante la noche, un cambio en la dirección del viento volvió a empujar el fuego hacia zonas habitadas, en particular el barranco de Alfaix. Como medida preventiva, las autoridades ordenaron el desalojo de unos 250 residentes y mantienen bajo monitoreo permanente un complejo hotelero de la zona que, en plena temporada turística, suele alojar a varios cientos de visitantes.

La prioridad de los equipos de emergencia sigue siendo localizar a los desaparecidos y evitar que el fuego alcance nuevos sectores poblados.

Con informacion de Misiones Online.