360 scouts de Misiones se reúnen en Bonpland para el Campamento Zonal

El movimiento scout de Misiones celebra su Campamento Zonal en la localidad de Bonpland, en el predio del IEA 1. Unos 360 participantes provenientes de 13 de los 15 grupos que la organización tiene en la provincia tomaron parte del encuentro, que se extenderá hasta el domingo 12 de julio.

Lobatos, scouts, caminantes y rovers —con edades que van desde los 7 hasta los 22 años— comparten cuatro días de actividades centradas en el aprendizaje, el juego, el contacto con la naturaleza y la formación en valores. El campamento sirve además como espacio para presentar el renovado programa educativo del movimiento.

La directora de Zona, Alejandra Doce, señaló que el objetivo central de la organización es acompañar el crecimiento personal de niños y jóvenes. «En Scout creemos que educamos para la vida. Les damos un lugar para que puedan ser ellos, crecer y aprender valores. No tenemos la varita mágica ni vamos a hacer grandes cambios, pero colaboramos y ayudamos para dejar este mundo mejor», expresó. Doce también destacó el rol de contención de la institución: «Somos una organización mundial, la más grande del país, y nos preocupa y nos ocupa lo que les pasa a nuestros niños, adolescentes y jóvenes».

El director de Distrito, Santiago Martins, explicó la organización por ramas: lobatos de 7 a 11 años, scouts de 11 a 14, caminantes de 14 a 18 y rovers de 18 a 22. «Este campamento, además de ser zonal, está funcionando por secciones separadas para presentar a los chicos ese nuevo programa», señaló.

Para los más chicos, las actividades apuntaron a la integración y al reconocimiento mutuo entre participantes de toda la provincia. Una educadora de Corrientes que colaboró con la rama lobatos detalló que, entre las experiencias, se incluyó el aprendizaje sobre rastros y huellas de animales autóctonos, en sintonía con el universo del Libro de la Selva que enmarca esa etapa. También remarcó la importancia de generar espacios alejados de las pantallas: «El movimiento scout hace mucho hincapié en la vida, la naturaleza, desconectarse un poco de las redes y volver a las bases: al respeto, al compañerismo y a los valores».

En la rama rover, la educadora María Laura López explicó que la propuesta estuvo orientada al servicio y al desarrollo personal, con herramientas que acompañan a los jóvenes en decisiones sobre estudios, trabajo y vínculos. «Hay herramientas como la acción comunitaria, las tutorías y la posibilidad de proyectarse con sus propias capacidades, mirando también a los otros y no solamente a lo que les pasa a ellos», sostuvo.

La rama scout, con 92 participantes de entre 11 y 14 años, trabajó mediante el sistema de patrullas, donde cada integrante asume un rol específico —guía, cocinero, secretario— para desarrollar responsabilidades que luego se transfieren a otros ámbitos de la vida.

El campamento cuenta también con un equipo de actividades seguras identificado con pañuelos naranjas, cuya tarea es garantizar condiciones seguras durante las jornadas y colaborar ante eventuales emergencias.

Además de los participantes misioneros, el encuentro suma educadores voluntarios llegados desde Buenos Aires y Corrientes, un rasgo que refleja el carácter federal y colaborativo del movimiento.

Con informacion de Primera Edicion.