Passalacqua usó el 9 de Julio para trazar su hoja de ruta política y lanzar un nuevo espacio

El acto del 9 de Julio en Cerro Corá no se limitó al protocolo habitual de banderas y discursos conmemorativos. El gobernador Hugo Passalacqua eligió la fecha para instalar una idea que su gobierno viene sosteniendo con insistencia: la necesidad de que Misiones piense y decida con autonomía frente a un Estado nacional que reduce transferencias, paraliza obras y transfiere responsabilidades sin los recursos correspondientes.

«Los misioneros debemos pensar de forma independiente para tomar las riendas de los desafíos que se vienen», afirmó el mandatario. La frase no fue un simple guiño al espíritu de 1816. Fue, en el contexto actual, una definición de gestión: no esperar soluciones de Buenos Aires para problemas que Buenos Aires ya decidió no resolver.

Passalacqua también habló de federalismo, de la posibilidad de disentir sin convertir al adversario en enemigo y de que cambiar de opinión es parte de la vida democrática. En un momento en que sectores que convivieron dentro de una misma estructura política se redefinen y reposicionan, el Gobernador evitó alimentar enfrentamientos y eligió colocar por encima de las disputas internas una idea de construcción sin ruptura.

Un día antes del acto patrio, esa misma lógica tuvo una expresión concreta en Puerto Iguazú. Todo el Gabinete provincial se reunió con 14 intendentes de la zona norte en un encuentro organizado en mesas de trabajo, donde cada jefe comunal pudo plantear sus problemas directamente ante los ministros, sin intermediarios ni protocolos. Los intendentes valoraron el acceso directo a los funcionarios y expusieron una dificultad compartida: los fondos nacionales no llegan en la magnitud que las administraciones locales necesitan, y los problemas que la Nación deja sin atender terminan golpeando primero la puerta del municipio.

Entre los ejemplos que el oficialismo señaló como resultado de esa articulación territorial figura una perforación de 245 metros en Almafuerte, concretada con participación de la Provincia, el IMAS y el municipio, que permitió terminar con años de abastecimiento por camiones cisterna para 25 familias.

La semana incluyó además un encuentro con el gobernador correntino Juan Pablo Valdés, en el que Passalacqua sostuvo que ninguna provincia puede resolver sola las desigualdades que genera la distribución actual de las inversiones nacionales. Misiones y Corrientes comparten necesidades en infraestructura, energía, logística, turismo y desarrollo forestoindustrial, además de reclamos históricos como la llegada del gas natural. En esa línea, la participación de productores y emprendedores misioneros en la feria Caminos y Sabores, en Buenos Aires, también se inscribió dentro de una estrategia de apertura de mercados y agregado de valor a la identidad productiva provincial.

Sobre el cierre de la semana, el entorno del Gobernador oficializó la conformación del denominado «Movimiento por lo que viene», el espacio político llamado a ordenar la etapa que se abre tras el reacomodamiento interno del oficialismo. El nombre descarta referencias al pasado y pone el acento en lo que vendrá. Su principal sustento no proviene de declaraciones de dirigentes, sino de la adhesión de la mayoría de los intendentes, los mismos que días antes participaron de las mesas de trabajo en Puerto Iguazú.

La foto de Cerro Corá, con Passalacqua rodeado de intendentes y legisladores que comenzaron a referenciarse públicamente en su conducción, funcionó como el primer anuncio implícito del nuevo tablero político. Sin declaraciones de campaña ni definiciones estridentes, la imagen sintetizó un reordenamiento que venía procesándose en silencio.

El 2027 no aparece todavía de manera explícita en los discursos oficiales, pero la acumulación de la semana —gestión territorial, articulación con intendentes, lanzamiento de un espacio propio— muestra que la construcción política ya está en marcha. La apuesta del oficialismo es vincular el discurso de autonomía provincial con una práctica cotidiana de gobierno que sea visible para los misioneros.