El autódromo Rosamonte de Posadas tuvo este sábado una jornada doble: la octava fecha del Turismo Carretera se superpuso con el partido de la Selección Argentina, y los fanáticos que estaban en el predio encontraron la manera de seguir ambos eventos.
Entre ellos, un grupo de diez amigos que viajó desde Apóstoles encabezado por Darío, conocido como «el Vikingo». La logística fue parte del plan: además del equipaje habitual para un fin de semana de TC, cargaron un televisor, una antena satelital y conexión a internet.
«Todos los años venimos a Posadas, estuvimos en todas las ediciones. Esta vez, como hacía mucho no coincidía un Mundial con el TC en el autódromo, nos vinimos armados con la televisión e Internet para que no nos faltara nada», contó Darío.
La jornada arrancó con el clima típico del automovilismo. El grupo preparó un guiso al disco y siguió la actividad en pista antes de concentrarse frente a la pantalla para el partido.
«El sábado hicimos un guiso al disco y, después del TC, esperamos ansiosos el partido. Fue muy bueno vivirlo acá con los amigos, sufriendo y festejando», relató el apostoleño.
Con el triunfo argentino y la clasificación a las semifinales, la fecha quedó marcada por partida doble. El grupo también desplegó una bandera argentina con el mapa de las Islas Malvinas, que acompañó los festejos durante la tarde.
«Nos va a quedar el recuerdo de haber pasado a semifinales desde el autódromo y en medio de una fecha del TC, que es una pasión para nosotros», expresó Darío.
Fue la decimonovena visita del Turismo Carretera al circuito posadeño. Entre tandas y actividad en boxes, los celulares, televisores y antenas improvisadas se convirtieron en puntos de reunión para los hinchas que querían seguir el partido sin perderse la pista.
Con informacion de Primera Edicion.