Crimen de Ilan en Santa Ana: la Justicia reconstruye un historial de conflictos familiares y denuncias cruzadas previas al asesinato

La Justicia reconstruye el escenario familiar que precedió al asesinato de Ilan Mareco Vázquez, el niño de 8 años hallado sin vida el lunes en una vivienda del barrio Nueva Ciudad del Este, en Santa Ana. La principal sospechosa es su madre, de 30 años, quien permanece internada en el Hospital Escuela de Agudos Ramón Madariaga de Posadas bajo custodia policial.

Según fuentes vinculadas a la causa, la relación entre la mujer y el padre del niño estuvo atravesada por sucesivas separaciones y reconciliaciones. La última ruptura se habría producido aproximadamente dos semanas antes del crimen, cuando el hombre abandonó nuevamente el hogar.

Los investigadores establecieron que, previo a esa separación, la mujer habría protagonizado episodios de violencia en la vivienda, con rotura de objetos y destrozos. Sin embargo, las mismas fuentes indicaron que no existían antecedentes de agresiones físicas contra su pareja ni contra el menor.

La Dirección de Asuntos de Familia y Género confirmó que entre ambos había antecedentes de denuncias recíprocas por conflictos de convivencia y violencia familiar registradas entre 2024 y 2026. La última de esas presentaciones fue radicada el pasado 9 de julio. En algún momento anterior, el padre había sido alcanzado por una restricción de acercamiento dictada a partir de una denuncia de la mujer, aunque esa medida ya no estaba vigente al momento del hecho. De los antecedentes relevados, no surgen denuncias por violencia ejercida directamente contra los hijos de la pareja.

La hipótesis que manejan los investigadores es que la mujer habría atravesado un episodio psicótico y, en ese contexto, habría degollado a Ilan, quien presentaba retraso madurativo.

La sospechosa fue hallada con lesiones que se habría autoinfligido tras el crimen. Actualmente permanece sedada y en estado de shock, por lo que todavía no pudo ser indagada. Una vez que reciba el alta médica, será demorada de manera inmediata y quedará a disposición del Juzgado interviniente. Antes de definir su alojamiento, la Justicia ordenará una evaluación psiquiátrica y psicológica para determinar si corresponde su internación en un establecimiento de salud mental o su traslado a una dependencia policial.

Las otras dos hijas de la mujer, de 15 y 10 años, quedaron de manera provisoria bajo la guarda de una hermana de la acusada, por disposición del juez a cargo de la causa.

Con informacion de Misiones Online.