Estudiantes de Oberá crearon un videojuego que lleva la obra de Horacio Quiroga a las pantallas

Cuatro estudiantes de cuarto año del Instituto de Estudios Superiores Ipet 1308 de Oberá desarrollaron un videojuego ambientado en la obra de Horacio Quiroga. El proyecto, llamado Quiroga no Mintió, fue presentado oficialmente en la última Feria del Libro de esa ciudad.

El juego sigue a Tomás de Aquino, un adolescente porteño que, por problemas familiares, termina viviendo en una chacra misionera. A lo largo de la historia, el jugador debe descubrir relatos y cuentos de Quiroga para enfrentar figuras del folclore local como el Pombero, el Yasi Yateré y la Luz Mala.

Uno de los impulsores del proyecto, Benjamín Rodríguez, explicó que el juego está desarrollado en un solo nivel y propone resolver acertijos para avanzar, incorporando fragmentos de la obra del escritor. El objetivo, según contó, es despertar en los chicos la curiosidad por la lectura.

El equipo lo integran cuatro compañeros de curso: Efraín, Natanael, Nicolás y el propio Benjamín. Cuentan con el apoyo de profesores de las materias de Sistemas Operativos y de Lógica y Programación. Rodríguez describió el proceso como complejo: el proyecto se apoya en cuatro pilares —guion, programación, audio y arte visual— que deben desarrollarse en paralelo.

La elección de Quiroga como eje temático no fue casual. Rodríguez explicó que la idea surgió de una lectura directa del vínculo que tienen los jóvenes con la tecnología: «Si no podemos hacer que lean libros, llevemos los libros a las pantallas que ya usan». También mencionaron como inspiración al escritor obereño Hugo Mitoire.

El videojuego está actualmente en una etapa de demostración. Los desarrolladores calculan que estará terminado en tres o cuatro meses. De cara al futuro, planean presentarlo en Puerto Iguazú y participar de la Exposición de Videojuegos Argentina (EVA), que se realizará entre el 21 y el 24 de octubre en Buenos Aires. Rodríguez anticipó además que el grupo tiene intención de seguir creando juegos.