Julián Álvarez fue una de las figuras del triunfo de Argentina por 3-1 ante Suiza en cuartos de final del Mundial, y esta semana tiene en la mira la semifinal contra Inglaterra, que se juega este miércoles desde las 16.
En una entrevista con el sitio oficial de la FIFA, el delantero del Atlético de Madrid reconoció que el partido tendrá una carga emotiva particular, por la rivalidad histórica que une a ambas selecciones, ligada a la Guerra de Malvinas y al recordado duelo de México 86 con los dos goles de Diego Maradona. Sin embargo, buscó quitarle presión al encuentro: «No sé si presión, va a ser especial por todo lo que sabemos todos, no hace falta que mencione, pero no deja de ser un partido».
En esa misma línea se había expresado el entrenador Lionel Scaloni en días previos. Álvarez también subrayó el objetivo colectivo: «Lo más importante es que estamos a un paso de llegar a otra final del mundo, vamos a dejar todo en la cancha para intentar dejar a la Argentina en lo más alto».
Sobre el rival, el cordobés fue cauto: «A Inglaterra se lo ve un equipo muy fuerte, tiene a uno de los mejores jugadores del mundo, entonces no sorprende que esté en semifinales, sabemos que no va a ser fácil».
Al repasar el camino recorrido en el torneo, el atacante admitió que el grupo tuvo que sufrir para avanzar: «Los partidos de fase de grupos en teoría podían llegar a ser fáciles, pero hay que jugarlos. Después, los otros partidos nos costaron mucho, sufrimos, pero este equipo tiene todo, sabe adaptarse a cada momento y luchamos hasta el final».
También valoró la competencia interna del plantel: «La competencia es muy grande dentro del grupo, todos queremos hacer lo mejor con esta camiseta y hay que entregarse en cada partido, brindarse al máximo».
Álvarez señaló que «la base del equipo no cambió mucho» respecto al ciclo de Qatar y destacó el compromiso de todos los convocados para mantener el nivel en el torneo.
Por último, el delantero habló de lo que significa compartir equipo con Lionel Messi: «Crecí viéndolo jugar, el ídolo mío y de mi hermano, y hoy tener la posibilidad de seguir jugando con él, lograr otra cosa importante en la selección argentina, acompañarlo y ayudarlo, es un sueño cumplido».