La médica pediatra Sandra Giménez, exvicegobernadora y exsenadora nacional por Misiones, confirmó su renuncia al partido Encuentro Misionero —fundado por Carlos Rovira— y denunció que durante los últimos años fue objeto de un proceso de «disciplinamiento político» que incluyó su desplazamiento de los espacios de gestión una vez que concluyó su mandato en el Senado nacional. Así lo expresó en una entrevista con el programa Día Siete de Misiones Online.
Giménez tiene una larga trayectoria en la política y la salud pública provincial: fue diputada, vicegobernadora, directora del Hospital de Pediatría Fernando Barreyro y senadora nacional. Hoy está al frente del Centro de Atención Primaria de la Salud N.º 8 del barrio Roca Mora de Posadas y ejerce la docencia en las carreras de Medicina y Obstetricia de la UCAMI.
La controversia que derivó en su salida pública se desencadenó cuando Giménez intervino en un debate abierto por la dirigente nacional de izquierda Myriam Bregman sobre los senadores misioneros que dieron quórum para tratar una iniciativa vinculada con la extranjerización de tierras. El dirigente de Encuentro Misionero Nicolás Llera respondió con cuestionamientos a la exvicegobernadora, quien luego denunció actos de violencia política y declaró que no iba a callarse.
Sobre su desvinculación formal del partido, Giménez explicó que la decisión de Rovira de crear Encuentro Misionero le resultó una señal de cierre. «Yo fui la primera que renuncié. Fue justamente el día de uno de los partidos de Argentina, un lunes, y fui y presenté mi renuncia porque entendía que, así como él lo había construido y lo había creado, él lo había terminado», afirmó.
También señaló que hacía más de diez años que no hablaba directamente con Rovira, aunque durante ese período continuó trabajando en las campañas de los candidatos de la Renovación. «Cuando él lo terminó sin consultarme, sin preguntarme si me parecía bien, de hecho, hace más de diez años que no hablamos, y a pesar de eso trabajé sistemáticamente en las campañas de todos los candidatos de la Renovación, sentí que se había terminado la etapa, los compromisos y que, si no era importante para él contarme entre el movimiento que estaba creando, era tiempo de tomar mis propias decisiones», expresó.
Giménez aseguró haber firmado su desafiliación con satisfacción, sin dejar de reconocer el rol que Rovira tuvo en su carrera y en la construcción del oficialismo provincial. «Cuando firmé la ficha de desafiliación sentí que ese pacto de lealtades había terminado. Pero es mutuo. Yo a Carlos Rovira tengo todo para agradecerle y creo que fue una gran oportunidad para Misiones en este proceso de construcción colectiva desde el año 2003 a la fecha», señaló.
Las diferencias, según relató, se hicieron más nítidas cuando regresó a la provincia en 2017 y no recibió ninguna propuesta para continuar en la administración pública. «Hoy no coincidimos en un montón de formas, sobre todo en la forma de disciplinamiento político que, de un tiempo a esta parte, vino produciéndose y que creo que comenzó de alguna manera conmigo también cuando volví del Senado en 2017», sostuvo.
Consultada sobre si sentía que la habían descartado, respondió sin rodeos: «Sí, totalmente», y aseguró que atravesó «muchas humillaciones» durante ese período. «Con muchos dimes y diretes, con mucho apriete a compañeros y compañeras que decían: ‘No te juntes con ella’, que ‘Carlos no quiere’, que ‘Carlos la echó’, ‘Carlos la mandó al CAPS’. Y fue un proceso de disciplinamiento», relató.
No obstante, aclaró que no tiene certeza de que esas directivas hayan provenido directamente de Rovira, dado que los mensajes llegaban a través de intermediarios. «Siempre me queda la duda. Yo lo respeto muchísimo, lo quiero muchísimo, pero creo que el proceso político, la metodología, nos hizo muchísimo daño durante estos últimos diez años. Fue deteriorando la relación y la comunicación con el pueblo y la dirigencia, y fue deteriorando también la condición de la política como herramienta de transformación de los pueblos», afirmó.
También cuestionó lo que describió como una práctica de castigo hacia quienes expresan diferencias internas. «Esto de ‘si hablás, te castigo, te carpeteo, te trato de loca, de bipolar, de enriquecimiento ilícito, de mala mujer’, y sobre todo con las mujeres, porque con los varones no es tan así», planteó.
Sobre Llera, fue directa: «Yo creo que vuelve a poner adelante el proceso de disciplinamiento de ‘si hablás, te castigamos'», afirmó, poniendo en duda que los cuestionamientos del dirigente hayan surgido solo de una posición personal.
Cabe recordar que Llera ya había generado otra polémica al referirse a funcionarios e intendentes como «viejos meados», expresión que el vicegobernador Lucas Romero Spinelli rechazó públicamente por considerarla fuera de lugar. Giménez calificó esas palabras como «la más grande expresión de falta de respeto» hacia quienes acumularon experiencia en la gestión. «Es lamentable que tengamos dirigentes de esa naturaleza promoviendo la violencia en todos los sentidos, porque no nos dice eso a nosotros, se lo dice a la sociedad en su conjunto», agregó.
Pese a su salida de Encuentro Misionero, Giménez ratificó su alineamiento con el gobernador Hugo Passalacqua y descartó, por el momento, volver a competir por un cargo electivo. Indicó que prefiere continuar su aporte desde lo intelectual y desde su rol en la salud y la docencia.
En la entrevista también advirtió sobre el impacto que la reducción del programa Remediar, decidida por el gobierno nacional, está generando en los Centros de Atención Primaria de la Salud de la provincia.
Con informacion de Misiones Online.