Renuncias, tierras y soberanía: la crisis que sacude a Encuentro Misionero

El espacio político Encuentro Misionero (EM), el partido liderado por el diputado Carlos Rovira, atraviesa una crisis de representatividad que se profundizó en las últimas semanas con una serie de renuncias de peso y un quiebre abierto en torno a la legislación sobre tierras rurales.

El proceso tuvo un punto de inflexión visible con la salida del intendente de Puerto Rico, Carlos Koth, quien además preside la Comisión de Desarrollo Estratégico e Integral de Municipios (CODEIM). A través de sus canales oficiales, Koth formalizó lo que definió como una renuncia indeclinable al partido. En su presentación, recordó su militancia iniciada en 2010 dentro del Frente Renovador y cuestionó el mecanismo por el cual militantes, cuadros técnicos y funcionarios fueron incorporados al nuevo espacio sin ser consultados.

«De manera inconsulta también, me transformaron en afiliado de un nuevo espacio político con el que no me identifico porque no conozco y, por lo tanto, no me puede contener ni representar», escribió el jefe comunal, quien señaló que su prioridad es la gestión municipal y el bienestar de los vecinos de Puerto Rico.

A esa renuncia se sumó la del ministro de Cultura provincial, Joselo Schuap, quien al comunicar su alejamiento exhibió el telegrama enviado al partido y citó una correspondencia histórica de Manuel Belgrano a Bernardino Rivadavia de 1814: «La Patria está antes que todos los intereses particulares». Schuap vinculó su decisión de fondo con el debate legislativo sobre la extranjerización de tierras.

«Ante el tratamiento de la ley de extranjerización de las tierras, con todo respeto y siendo la hora indicada, decidí ya no formar parte de un espacio que acompañó demasiadas veces la venta de nuestra soberanía argentina, la salud, la educación pública y el respeto por la naturaleza como nuestra madre», declaró el funcionario.

Ambas salidas se inscriben en un proceso más amplio de distanciamiento respecto de EM. El gobernador Hugo Passalacqua, junto a buena parte de su gabinete, intendentes y referentes territoriales, también tomó distancia de la nueva estructura partidaria.

En paralelo, la Red de Mujeres del Movimiento por lo que Viene dirigió una advertencia pública a los senadores nacionales por Misiones frente al debate del proyecto conocido como de «inviolabilidad de la propiedad privada», que buscaría modificar los límites establecidos por la Ley Nacional 26.737, la norma que regula la protección del dominio nacional sobre tierras rurales y contempla resguardos especiales para zonas estratégicas, entre ellas las vinculadas a cuerpos de agua.

«No pedimos abstenciones. No pedimos ausencias oportunas. Pedimos tres votos negativos, con nombre y apellido, registrados en la votación nominal», planteó la organización en su documento.

El escrito alertó además sobre la posible incorporación de mecanismos de «silencio administrativo positivo», bajo los cuales la falta de respuesta estatal dentro de un plazo determinado podría habilitar automáticamente operaciones inmobiliarias en zonas sensibles de frontera. «La soberanía territorial no puede depender de un expediente que nadie contestó. La tierra misionera no está en venta. Y no se vota a ciegas», concluyeron.

No obstante, según señala la nota original, los legisladores de Encuentro Misionero en el Senado de la Nación dieron quórum y votaron a favor de la ley, en una posición que el texto describe como contraria a los intereses de la provincia.

Como respuesta, la mayoría de los intendentes misioneros anticiparon que suscribirán un documento conjunto de rechazo a la extranjerización de tierras, en respaldo a la conducción del gobernador Passalacqua.

En ese marco se produjo también la renuncia de la diputada provincial Arabela Soler tanto al partido como a su bloque en la Cámara de Diputados. La legisladora explicitó su alineación con el Ejecutivo provincial y adelantó su intención de avanzar en la conformación de un nuevo bloque. Soler también señaló la falta de comunicación entre el Legislativo y el Ejecutivo como uno de los problemas que motivaron su decisión, abriendo una puerta a otros legisladores disconformes con la conducción del rovirismo.

Con informacion de Primera Edicion.