El golpe de la derrota ante España no alcanzó para apagar el fervor de los hinchas en Montecarlo. En la localidad misionera conocida como la capital nacional de la Orquídea, los vecinos salieron a las calles para demostrar que el apoyo a la Selección va más allá de cualquier resultado.
Caravanas de autos y motos recorrieron la avenida principal entre bocinazos, con familias enteras luciendo la camiseta celeste y blanca. La frustración del partido se transformó rápidamente en un aplauso cerrado para el plantel argentino.
La comunidad celebró la jornada con la intensidad habitual del interior de Misiones. Pese a la distancia geográfica y al dolor por la final perdida, Montecarlo dejó en claro que el vínculo con la Selección sigue intacto. La copa se fue para España; el aguante y la gratitud se quedaron en la tierra colorada.
Con informacion de Misiones Online.