Corrientes tuvo que comprar con fondos propios el antiviral para gripe grave tras el recorte nacional

El Ministerio de Salud Pública de Corrientes debió destinar recursos propios para adquirir Oseltamivir, el antiviral utilizado en el tratamiento de formas graves de gripe, luego de que el gobierno nacional decidiera dejar de enviarlo a las provincias como parte de un recorte en insumos sanitarios.

La directora general de Epidemiología, Angelina Bobadilla, explicó que «es un antiviral que se utiliza para el tratamiento de formas graves de gripe. Siempre se entregó desde Nación, pero nos informaron que a partir de este año no se comprará más, por lo que la Provincia se hará cargo».

El medicamento estará disponible de forma gratuita para pacientes internados que no cuenten con cobertura de obra social. Las farmacias comerciales tienen existencias muy limitadas del producto, que además debe ser importado. Las autoridades provinciales indicaron que por el momento hay stock suficiente para cubrir la demanda actual y que se aguarda respuesta de proveedores para nuevos lotes.

La gripe es una enfermedad viral respiratoria de alta transmisibilidad. La mayoría de las personas se recupera en una o dos semanas, pero puede derivar en complicaciones graves —incluso la muerte— en embarazadas, menores de cinco años, mayores de 65 y personas con condiciones crónicas como diabetes, obesidad, enfermedades cardíacas, respiratorias, renales o inmunosupresión.

Las autoridades sanitarias correntinas aprovecharon para reiterar la importancia de completar el calendario de vacunación y aplicarse la vacuna antigripal, especialmente en los grupos de riesgo.

Por otra parte, la doctora Stella Cuevas advirtió en una columna periodística sobre el crecimiento de las consultas por alergias. Según relató, en su consultorio «la consulta se repite cada vez con más frecuencia: pacientes que nunca habían tenido alergia en su vida y que, desde hace un tiempo, empiezan con episodios de estornudos, secreción nasal, picazón en los ojos, la garganta y la nariz, congestión y hasta ronquidos».

La profesional atribuye el fenómeno en parte al cambio climático. «Muchos de ellos tenían la predisposición genética, heredada de sus padres o de algún familiar, pero hasta ahora nunca se les habían manifestado los síntomas. Y esto no es casualidad. Tiene mucho que ver con algo a lo que, creo, todavía no le estamos dando la importancia que realmente merece: el cambio climático», sostuvo.

Cuevas diferencia la alergia del resfrío y de la gripe. Este año está circulando con fuerza la cepa influenza AH3N2, que se caracteriza por fiebre intermitente superior a los 38°, fuertes dolores musculares y óseos, y una tos persistente. La rinitis alérgica, si no se trata, puede evolucionar a una rinosinusitis crónica que compromete todos los senos paranasales.

En cuanto al contexto regional, la doctora señaló que el clima correntino, prácticamente tropical, con veranos que se extienden de agosto a mayo y alta humedad por la presencia de los ríos Paraná, Uruguay y Corrientes, prolonga la exposición a los alérgenos. Entre los más frecuentes en la zona figuran el polen de ligustro, pino, lapacho y eucalipto; los pastos en zonas deforestadas; las malezas de banquinas; y los hongos, favorecidos por la humedad persistente tanto en exteriores como en interiores.

La especialista recordó además que, según proyecciones de la Organización Mundial de la Salud, para 2050 la mitad de la población mundial podría ser alérgica, y que la temporada de polinización se está adelantando: los árboles, que antes comenzaban a polinizar en septiembre, ahora lo hacen desde agosto.

Con informacion de Misiones Online.