Los fuertes vientos que castigaron Misiones durante los últimos días no fueron un hecho aislado: según el subsecretario de Protección Civil de la provincia, Enrique «Kike» Parra, son la primera señal concreta de El Niño, un fenómeno climático que ya está instalado y cuyos efectos se extenderían hasta el otoño del año próximo.
Este martes, Posadas será sede de una reunión estratégica convocada por la Mesa Federal de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación. Del encuentro participarán autoridades nacionales, especialistas del Servicio Meteorológico Nacional, representantes de Parques Nacionales y delegaciones de las siete provincias consideradas más expuestas: Misiones, Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Chaco, Corrientes y Formosa. Es la tercera reunión del ciclo, tras los encuentros previos realizados en Santa Fe en mayo y en Corrientes en junio.
«En este segundo semestre ya comenzó El Niño. Lo que hace este fenómeno es intensificar los eventos meteorológicos propios de cada región. Donde llueve, llueve más; donde hay viento fuerte, habrá más viento; donde graniza, graniza con mayor intensidad. Esa es la característica principal que estamos observando», explicó Parra en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
El funcionario describió el nivel de certeza con que trabajan los especialistas: «Hoy tenemos un 98% de probabilidades de que los fenómenos meteorológicos sean más intensos durante los próximos meses. Nadie puede decir que dentro de veinte días caerán 200 milímetros de lluvia, pero sí sabemos que el escenario climático será más exigente». Los momentos más críticos, según anticipan los modelos, llegarían entre octubre y diciembre.
Los vientos de los últimos días dejaron su huella en la provincia: caída de árboles, ramas y postes del tendido eléctrico mantuvieron ocupado a Energía de Misiones prácticamente todo el fin de semana. En Dos de Mayo se registró la voladura del techo de una industria, aunque no hubo familias que requirieran asistencia provincial.
Para Parra, ese episodio fue llamativo incluso desde el punto de vista técnico: «En Misiones es muy raro tener alertas amarillas solamente por viento. Habitualmente el viento viene acompañado por tormentas, pero esta vez tuvimos dos días consecutivos con alertas específicas por ráfagas, algo poco común para nuestra provincia».
Uno de los escenarios que más preocupa a los organismos de emergencia es la cuenca del río Uruguay. «Nuestra zona roja sigue siendo el Alto Uruguay porque el crecimiento del río depende en gran medida de las precipitaciones que caen en Brasil. Puede haber un día de sol en Misiones y, sin embargo, el río crecer porque llueve intensamente aguas arriba», explicó el subsecretario. Si las lluvias en el país vecino se duplican o triplican, advirtió, la cantidad de familias evacuadas podría superar ampliamente la de años anteriores.
Antes de que lleguen los temporales, el Gobierno provincial activó el Plan Provincial de Emergencias —vigente desde 2016— con una convocatoria que el gobernador realizó a fines de mayo. En el operativo participan la Policía de Misiones, Bomberos de la Policía, Bomberos Voluntarios, Salud Pública, Educación, Vialidad Provincial, Ecología, municipios y otros organismos provinciales.
Respecto de lo que la provincia llevará a la mesa federal, Parra fue claro sobre las prioridades: «En esta instancia hablamos de recursos humanos y logísticos. Si la situación lo requiere, necesitaremos el apoyo del Ejército, Gendarmería, Prefectura y otros organismos nacionales para asistir a la población. Los recursos económicos serán una discusión posterior si el fenómeno genera daños importantes».
El funcionario también hizo hincapié en la prevención doméstica. Recomendó asegurar chapas flojas, limpiar canaletas, podar ramas cercanas a las viviendas y revisar cualquier elemento que pueda transformarse en riesgo durante un temporal. Durante las tormentas, instó a evitar desplazamientos innecesarios, no refugiarse bajo árboles, desenchufar electrodomésticos y alejarse de ventanas abiertas.
«Los equipos provinciales y municipales estarán preparados para responder, pero la primera herramienta para reducir los daños sigue siendo la prevención que cada vecino pueda hacer en su propia casa», concluyó Parra.
Con informacion de Primera Edicion.