Las familias tabacaleras de Misiones dieron un paso concreto hacia la diversificación productiva: comenzaron a plantar tomates injertados bajo invernadero como una fuente adicional de ingresos. La iniciativa es parte del Programa de Incorporación de Tecnologías Frutihortícolas para la Diversificación Productiva de Zonas Tabacaleras, que depende del Ministerio del Agro y la Producción provincial.
En esta primera etapa participan 55 productores distribuidos en 19 municipios. Todos terminaron de armar sus invernaderos e instalaron el sistema de riego antes de recibir los plantines. El programa les provee infraestructura, materiales y asistencia técnica con el objetivo de que los colonos cuenten con una entrada económica complementaria al tabaco.
La tecnología de plantas injertadas en ambiente controlado apunta a reducir enfermedades del suelo, optimizar el uso del agua y los fertilizantes, y proteger la producción de las variaciones climáticas, algo que en campo abierto representa una amenaza permanente.
Carlos Tavares, productor tabacalero de San Javier, explicó el trasfondo de esta reconversión en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones. «La situación de los tabacaleros está bastante crítica. Tenemos que buscar otra alternativa porque solo con el tabaco ya no podemos sobrevivir. La crisis se da en el tema de los precios, ya que el valor de venta es muy bajo», señaló.
Tavares aclaró que el problema no fue la producción en sí: la última zafra arrojó buenos rendimientos. «Este año fue muy bueno y se registró una zafra bastante récord en kilos de tabaco. Casi todos los productores tuvimos un buen rendimiento», indicó. Sin embargo, el precio promedio de 3.400 pesos por kilo no alcanza para cubrir los costos. «Yo creería que el tabaco tendría que llegar alrededor de los $5.000 de promedio para poder cubrir los costos de producción, porque los gastos se nos van muy arriba», afirmó, y agregó: «Tanto el costo de los insumos como el pago a la gente que a veces tenemos que contratar para que nos ayude suma mucho y termina restando a nuestra ganancia».
A la presión económica se suma la amenaza climática. Tavares advirtió sobre el impacto esperado del fenómeno El Niño en la próxima temporada. «Nos está preocupando mucho la llegada de la corriente de El Niño. Para la producción va a estar bastante feo y pinta para ser un año muy crítico para nosotros. Este factor climático nos afecta con un tabaco de menor calidad y menos rendimiento, todo va para menos», describió. Señaló además que el exceso de hídrico puede pudrir las raíces y que un sol intenso posterior termina por dañar definitivamente las plantas.
En ese contexto, el tomate bajo cubierta aparece como una salida concreta. «Pensando en que la cosecha de tabaco no va a ser muy buena por las lluvias, se nos presentó esta opción que es una alternativa espectacular para poder sumar ingresos. El tomate injertado es algo totalmente nuevo para nosotros. Estamos muy entusiasmados y con ganas de hacer las cosas de la mejor manera posible para obtener una buena rentabilidad», remarcó Tavares.
El productor de San Javier tiene 704 plantas repartidas en dos invernaderos y estima obtener alrededor de seis kilos de fruta por planta. Con la plantación realizada en julio, calcula comenzar a vender los primeros tomates en septiembre, tanto en la zona como, con apoyo del programa, en mercados fuera de la provincia.
Con informacion de Primera Edicion.