El inicio de la campaña tabacalera 2023 en Misiones quedó condicionado por la llegada del fenómeno El Niño. Las precipitaciones superiores a lo normal que caracterizan este ciclo climático ya dificultan las tareas previas a la plantación y generan preocupación en un sector que durante los últimos dos años atravesó uno de sus mejores momentos.
El subsecretario de Tabaco de la provincia, Carlos Pereira, reconoció ante FM 89.3 Santa María de las Misiones que el panorama es complejo. Según explicó, agosto es un mes clave para el arranque de la campaña y las condiciones actuales complican prácticamente todas las labores de preparación del suelo.
«Estamos en plena época de llevar la producción a la chacra y estas intensas lluvias no favorecen la preparación del suelo», señaló el funcionario. «Hay que armar camellones para que el agua se escurra rápidamente y toda la tarea laboral que se tiene que hacer en la chacra se complica.»
El tabaco es uno de los cultivos más sensibles al exceso de humedad por la estructura de sus raíces, un rasgo que lo hace especialmente vulnerable en este contexto. «El tabaco tiene las raíces muy superficiales, no son profundas. La humedad rápidamente es absorbida por las hojas y cuando sale un sol fuerte después de una lluvia, la planta se marchita», advirtió Pereira.
El impacto no se limita al desarrollo inicial del cultivo. Los días nublados y húmedos también afectan la calidad final de la hoja. «Sin ninguna duda este fenómeno puede afectar la calidad porque termina siendo un tabaco con hoja muy fina y además pierde peso», indicó el subsecretario. El problema se extiende incluso a la etapa de secado: «Si sigue lloviendo, la hoja no seca correctamente y pierde calidad dentro del galpón.»
Como antecedente de referencia, Pereira recordó lo ocurrido en 2017. «Tengo entendido que la lluvia afectó mucho al sector y se perdió el 25% de la producción», dijo, aunque aclaró que todavía es temprano para hacer estimaciones sobre el ciclo actual.
A la problemática de las lluvias se suma el daño previo ocasionado por vientos del norte. «Tuvimos más de tres días de viento norte muy fuerte. En algunos lugares superó los 60 kilómetros por hora», describió el funcionario. Como consecuencia, numerosas instalaciones rurales resultaron afectadas: «Se destruyeron galpones con techo de zinc, galpones cubiertos con plástico e incluso tinglados importantes en la zona tabacalera.»
La magnitud de la alerta se entiende mejor al considerar el peso del sector en la economía provincial. Actualmente más de 11.200 productores comercializan tabaco en Misiones, sin contar a quienes trabajan con las variedades criollo misionero y criollo argentino. Pereira destacó que un productor con dos hectáreas puede obtener alrededor de 20 millones de pesos entre la venta en boca de acopio y los recursos del Fondo Especial del Tabaco (FET). «El tabaco fue el cultivo que más recursos le dio al productor durante estos dos últimos años», subrayó.
Además, la provincia logró consolidarse como la principal productora de tabaco Burley del país. «Los productores están muy agradecidos. Fueron dos años excelentes y Misiones pasó a ser la primera productora de Burley de la Argentina», remarcó el funcionario.
Frente a este escenario, el Gobierno provincial convocó a una reunión de trabajo para el 31 de julio en San Vicente, con la participación de la Comisión Técnica del Tabaco, el Ministerio del Agro, Defensa Civil y los equipos técnicos de las zonas productoras. También se sumarán los municipios para atender las situaciones más urgentes. «Queremos encontrar el camino más rápido para resolver los problemas y tratar de mitigar las consecuencias», expresó Pereira.
Entre las herramientas disponibles, el subsecretario mencionó el uso de variedades de semillas con mayor resistencia a la humedad. «Las empresas habían llevado al campo semillas con mayor capacidad para resistir la lluvia y la humedad», indicó, y agregó: «Hoy más que nunca habrá que sembrar ese tipo de calidad de semillas para resistir el embate del clima.»
Consultado sobre la posibilidad de declarar una emergencia sectorial, Pereira no descartó ninguna alternativa. «Vamos a analizar todos los temas. Primero hay que ver cómo evolucionan las consecuencias», respondió.
El contexto se complica además por una caída en el consumo de cigarrillos a nivel nacional. Según informó el funcionario, las ventas retrocedieron un 22% en los últimos meses, lo que afecta la recaudación del FET, que se financia con impuestos vinculados a ese consumo y es una fuente clave de ingresos para los productores.
En ese marco, Pereira confirmó que esta semana se realizará un nuevo pago del FET. «Con el pago de mañana ya se habrán distribuido más de 23 mil millones de pesos desde que comenzó el acopio», precisó. Será el quinto desembolso del año y hacia fines de agosto se espera una nueva resolución para continuar con los pagos.
Con informacion de Primera Edicion.