Las crecidas del Iguazú, el Uruguay y el Paraná comenzaron a hacerse sentir con fuerza en Misiones y en municipios fronterizos del sur de Brasil. El Servicio Meteorológico Nacional confirmó que la región atraviesa una fase de El Niño y estimó una probabilidad cercana al 100% de que el fenómeno se mantenga durante el trimestre julio-agosto-septiembre de 2026. Aunque la relación entre el fenómeno climático y cada crecida puntual depende del análisis de las lluvias y los aportes de cada cuenca, el escenario generó alertas en toda la zona.
En las Cataratas del Iguazú, el caudal del río trepó a 7,97 millones de litros por segundo, más de cinco veces el volumen habitual. Las autoridades cerraron de manera preventiva el Circuito Garganta del Diablo y rebatieron las pasarelas del balcón principal para proteger la infraestructura. Los circuitos Superior e Inferior, el Sendero Verde y el Tren Ecológico siguieron habilitados, pero las excursiones náuticas permanecieron suspendidas. Del lado brasileño, la pasarela principal pudo reabrir tras una reducción del caudal, aunque otros senderos continuaron cerrados.
Sobre el río Uruguay, la situación generó preocupación en Porto Mauá, frente a Alba Posse. El agua llegó a sectores próximos a la aduana y avanzó hacia comercios y construcciones ubicadas sobre la costa. El río alcanzó los 11 metros y crecía a una velocidad aproximada de 24 centímetros por hora, con proyecciones que indicaban que el nivel podía ubicarse entre los 12,45 y los 14,40 metros. Ante ese panorama, se suspendieron los cruces en balsa.
El Gobierno provincial reforzó el Plan Provincial de Emergencia en los municipios misioneros sobre la cuenca del Uruguay. El operativo incluyó la preparación de centros de evacuación, el relevamiento de zonas vulnerables y la coordinación entre municipios, fuerzas de seguridad y organismos públicos. Según la información oficial, alrededor del 80% de las crecidas del Uruguay está relacionado con precipitaciones registradas en territorio brasileño. El protocolo también contempla intervenciones ante tormentas, granizo y ráfagas intensas, además de tareas preventivas como la limpieza de desagües y el acondicionamiento de espacios para familias evacuadas.
En Montecarlo, el aumento del Paraná cubrió la playa y el mirador del Club de Pesca. El presidente de la institución, Adrián Guerrero, señaló que el nivel subió de manera considerable aunque todavía se mantenía por debajo de la última gran crecida. Desde el club recomendaron evitar la navegación nocturna, usar elementos de protección y extremar las medidas de seguridad, y advirtieron que no descartaban nuevas medidas preventivas si la tendencia ascendente continuaba.
Con informacion de Misiones Online.