El IPS suma un consultorio para detectar pérdidas auditivas en recién nacidos

El Instituto de Previsión Social (IPS) puso en marcha un consultorio de fonoaudiología con equipamiento para realizar otoemisiones acústicas, el estudio que permite detectar hipoacusia en recién nacidos y que la Ley Nacional 25.415 establece como obligatorio para todos los bebés del país.

El servicio comenzará a otorgar turnos desde el lunes y apunta a los aproximadamente 130 y 140 nacimientos mensuales que registra la obra social entre sus afiliados.

El presidente del IPS, Lisandro Benmaor, explicó que la incorporación responde a esa obligación legal y detalló el objetivo central del estudio: «La idea es detectar la hipoacusia en etapas muy precoces de la vida, antes de que el niño comience a hablar, para poder actuar en consecuencia».

Benmaor también situó la medida dentro de un proceso más amplio de incorporación de tecnología y personal. «En lo que va del año incorporamos equipamiento kinésico, oftalmológico y también tecnología para el nuevo policonsultorio de Iguazú. Además de los equipos, sumamos personal capacitado para realizar los estudios, interpretar los resultados y efectuar el seguimiento de cada paciente», indicó. La obra social mantiene una cobertura de entre 224.000 y 225.000 afiliados.

El coordinador de los policonsultorios, Juan Carlos Falkowski, señaló que el proyecto demandó alrededor de un año de trabajo e incluyó la construcción de una cabina aislada bajo normas IRAM. Falkowski también invitó a las familias con bebés nacidos durante el último año a solicitar el estudio.

Respecto de la demanda general, precisó que los policonsultorios de Posadas realizan cerca de 6.000 prestaciones mensuales en conjunto. La atención, aclaró, está destinada exclusivamente a afiliados por el volumen de pacientes y la disponibilidad de profesionales, en tanto continúa el proceso de descentralización hacia el interior provincial.

La licenciada en Fonoaudiología Florencia Nelli explicó el alcance del estudio y sus implicancias: «A través de este estudio podemos detectar si existe una pérdida auditiva y atenderla de manera temprana. Eso mejora la calidad de vida y previene problemas en el desarrollo del lenguaje».

La especialista aclaró que el screening no es el único paso del protocolo. «No nos quedamos solamente con este estudio; realizamos otras evaluaciones para determinar de qué tipo de pérdida auditiva se trata y decidir si el niño necesita audífonos o si corresponde pensar en un implante coclear», señaló.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, entre el 3% y el 5% de los recién nacidos presenta algún grado de pérdida auditiva. Nelli recomendó estar atentos a señales como la falta de respuesta al nombre o retrasos en la aparición del lenguaje, en particular a partir de los 2 años, cuando los niños deberían comenzar a formar palabras y frases simples.