Fenómeno El Niño: advierten que lo ocurrido en Misiones es apenas el inicio de un ciclo húmedo más intenso

Las inundaciones que afectaron la semana pasada a localidades del centro de Misiones, en particular las que bordean el río Uruguay, no son un episodio aislado. Según advirtió Marco Hernández, integrante de la Dirección de Alerta Temprana, lo vivido hasta ahora es apenas el anticipo de un ciclo climático que se volverá más severo en los próximos meses.

«Esto que hemos estado viviendo es solo una antesala de lo que probablemente tengamos más adelante, probablemente con mayor intensidad», afirmó el especialista.

Hernández explicó que el fenómeno El Niño que atraviesa la región se perfila como un evento de magnitud considerable. «Este Niño se va a presentar como fuerte, va a estar por encima del comportamiento típico del fenómeno», señaló, y proyectó que sus efectos se extenderán por un período prolongado: «Lo que estamos esperando es que este Niño dure hasta el otoño del año que viene, probablemente, pero las influencias las vamos a tener hasta entrado el invierno del 2027».

En cuanto a las características del ciclo en la provincia, el integrante de Alerta Temprana indicó que la marca principal será una mayor frecuencia, intensidad y volumen de precipitaciones. A eso se sumarán eventos severos con granizo y «ráfagas muy fuertes que superen los 70 o 90 kilómetros» por hora.

La localización de estas tormentas presenta un desafío adicional para los equipos de pronóstico. Hernández advirtió que el cordón serrano de la provincia concentra mayor probabilidad de estos eventos, aunque aclaró que la imprevisibilidad es elevada porque «los eventos severos siempre van a ser muy puntuales, muy localizados y de una evolución muy rápida».

Respecto a las inundaciones sobre el río Uruguay, el especialista señaló que existe un componente antrópico relevante vinculado a la operación de la represa brasileña de Chapecó, lo que hace necesario un monitoreo permanente.

El técnico también subrayó que la topografía de Misiones, si bien impide el estancamiento prolongado del agua a diferencia de las zonas de llanura, expone al territorio a pérdida de nutrientes en los suelos y deterioro de la infraestructura vial si no se toman medidas a tiempo.

En ese sentido, Hernández convocó a los productores rurales a proteger sus tierras durante este período. «Es muy importante que nuestros productores presten especialmente atención a todo este tiempo para tomar medidas preventivas, como son no dejar el suelo desnudo, siempre con una cobertura vegetal viva o muerta», sostuvo. También recomendó realizar plantaciones en curvas de nivel y construir defensas contra el escurrimiento.

El llamado alcanzó también a las administraciones municipales. Hernández remarcó que «los caminos terrados rurales tienen que tener una cierta desviación, tienen que ser cóncavos para que el agua no circule por el medio de la calle, porque eso es lo que rompe la calle, erosiona».

Por último, el especialista instó a los vecinos a no demorar reparaciones pendientes en sus hogares: «Si hay todavía elementos que uno tiene que pensar en arreglar y que se vieron afectados con estas lluvias, es hora de tomar decisiones, no postergar más».

Con informacion de Misiones Online.