Bibliotecas populares de Posadas advierten que la desregulación del precio del libro las dejará con menos ejemplares

La propuesta del Gobierno nacional de eliminar la Ley 25.542 —vigente desde 2001 y encargada de establecer un precio uniforme para los libros en todo el territorio argentino— genera resistencia entre los bibliotecarios de Posadas.

La iniciativa fue impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, con el argumento de que liberar el mercado editorial aumentará la competencia y podría reducir el costo final para los consumidores, al permitir que las librerías fijen sus propios precios y ofrezcan descuentos sin los límites actuales.

Norberto Rivas, integrante de la Biblioteca Popular 2 de Abril de Posadas, se manifestó en contra de esa postura. Según explicó, la ley que se pretende derogar «protege y hace uniforme el tema de precios de los libros, tanto en editoriales como en librerías», e impide que grandes cadenas impongan valores de manera arbitraria.

Para las bibliotecas populares, el golpe sería directo: hoy acceden a libros a precios más accesibles trabajando con editoriales independientes y librerías de difusión cultural. «Nosotros como biblioteca nos afecta muchísimo porque conseguimos libros más económicos que en el mercado, ya que trabajamos directamente con editoriales o librerías que se encargan de difundir la literatura», señaló Rivas.

El referente también puso el foco en los escritores locales, quienes —a su entender— perderían la capacidad de fijar el valor de sus propias obras frente a las reglas del libre mercado. «Esto lo tiene que fijar el escritor. Yo hablo del libro específico, por ejemplo, de los escritores misioneros. El escritor tiene su gasto, su tiempo, y no se dedica exclusivamente a escribir, sino que tiene su trabajo aparte», sostuvo.

Rivas rechazó la equiparación del mercado del libro con el de otros bienes de consumo: «la cultura de los libros no es un supermercado». Y advirtió que en otros países donde se eliminaron los marcos regulatorios, la desregulación terminó concentrando la oferta y encareciendo el acceso.

«Los mejores precios ya no lo va a fijar el escritor. Lo va a fijar las grandes cadenas. Y como sabemos, esos hipermercados o supermercados fijan un precio, un tope y listo, si querés comprar es eso, te guste o no te guste», describió.

El impacto llegaría además en un momento en que la crisis económica empuja a más vecinos a buscar libros en préstamo ante la imposibilidad de comprarlos. «Por decantación nos toca y nos toca muy fuerte. Las personas que no pueden comprar libros recurren a las bibliotecas populares y los van a encontrar. En este caso vamos a tener menos ejemplares, inclusive no vamos a tener algunos títulos muy específicos que salen muy caros», advirtió Rivas.

Ante este panorama, asociaciones de bibliotecas de todo el país y la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP) comenzaron a articular reclamos para frenar la iniciativa en el Congreso. Rivas hizo un llamado a los legisladores nacionales: «Apelamos a nuestros senadores y a nuestros diputados para que esto no llegue a ni siquiera tener quórum. Ojalá que nuestros políticos interpreten la importancia que tiene el libro, porque el libro es lo que nos hace ser humanos».

Con informacion de Misiones Online.