Santino Rzesniowiecki, el pequeño oriundo de Posadas que ingresó de urgencia al hospital el 5 de julio por una recaída en su cuadro de leucemia linfoblástica aguda, atravesó días críticos pero comenzó a mostrar una evolución favorable que le permitió abandonar la sala de terapia intensiva y pasar a sala común.
Los primeros signos de mejoría se registraron el último domingo, cuando Santino recuperó el apetito, pudo dormir mejor y su estado de ánimo mejoró notablemente. «Está mucho mejor clínicamente que cuando ingresó el 5 de julio», contó su mamá, Natalia Rodríguez, en diálogo con Primera Edición.
El cuadro inicial había sido muy delicado. Según recordó Natalia, su hijo «entró con muchísimo dolor, primero óseo y después también abdominal». A eso se sumaron una constipación severa y una convulsión. «Fueron momentos realmente muy delicados», describió la madre.
Esta semana, en cambio, el panorama cambió. «El dolor cedió, volvió el apetito y está con más ganas de levantarse, jugar y comer», relató Natalia. También destacó que «neurológicamente hoy está recuperado».
En redes sociales, la mamá compartió el alivio que siente la familia: «Hoy podemos decir que todo está mucho más ordenado y estable. Gracias por seguir rezando y caminando con nosotros. Cada oración y cada mensaje nos sostiene».
La internación continúa porque Santino debe completar su tratamiento. «Su evolución en estos días ha sido muy positiva», subrayó Natalia, aunque aclaró que la familia avanza «un paso a la vez». «Como papás, cada pequeño avance nos devuelve esperanza y nos ayuda a seguir transitando este camino con más fuerza. Sabemos que todavía queda mucho», agregó.
El foco del equipo médico y la familia está puesto en cerrar el ciclo de inmunoterapias que Santino está recibiendo. Una vez finalizado, se realizará un nuevo estudio de aspirado de médula ósea para determinar cuánta enfermedad permanece en su organismo. «Ese resultado va a ser un momento muy importante porque, en función de lo que muestre, el equipo médico definirá cuáles serán los próximos pasos», explicó Natalia.
Este tratamiento se realiza con un medicamento diferente al que el niño había recibido anteriormente, conseguido gracias a la solidaridad de una familia de Iguazú, luego de que Natalia denunciara trabas administrativas y demoras en la Superintendencia de Salud de la Nación para obtenerlo.
El objetivo de esta nueva fase es estabilizar a Santino y detener el avance de la enfermedad, para luego evaluar otras alternativas, entre ellas un nuevo trasplante que el niño tenía programado antes de la recaída.
Con informacion de Primera Edicion.