Los números provienen de fuentes diversas y miden sectores distintos, pero todos apuntan en la misma dirección. En Misiones, el consumo cae, las empresas venden menos y el empleo formal se deteriora a un ritmo que supera ampliamente el promedio nacional.
Uno de los datos más llamativos surge del transporte público. En la audiencia pública convocada para discutir la actualización del boleto del Sistema Integrado Metropolitano, el secretario de Movilidad Urbana de Posadas, Lucas Jardín, informó que la cantidad de pasajeros se desplomó cerca del 30% en dos años. En 2024 se registraron unos 36 millones de viajes; las proyecciones para este año apenas alcanzan los 22 millones, una reducción cercana al 40% frente a los niveles previos.
La terminal de ómnibus de Posadas también lo sintió. Al inicio de las vacaciones de invierno, el flujo de pasajeros cayó entre un 10% y un 12% respecto de los dos años anteriores, lo que llevó a algunas empresas a reducir frecuencias por la menor demanda.
En los supermercados, el Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC) registró en mayo una caída de las ventas reales del 14% en comparación con el mismo mes del año anterior y del 16% frente a abril. Aunque la facturación en pesos subió por efecto de la inflación, las cantidades vendidas siguieron bajando, con retrocesos marcados en bebidas, carnes, lácteos, panadería, limpieza e indumentaria.
El mercado automotor acumula también números negativos. En junio se patentaron en Misiones 489 vehículos, un 22,1% menos que en junio del año pasado. En el primer semestre completo, la caída acumulada llega al 25,4% respecto del mismo período de 2024, lo que ubica a la provincia entre las de peor desempeño del país.
En materia de combustibles —considerados uno de los termómetros más sensibles de la actividad económica—, Misiones registró en mayo la mayor baja del país: un descenso interanual del 12,1% en las ventas de naftas y gasoil, muy por encima del promedio nacional. El retroceso responde a una combinación de menor consumo, desaceleración económica, crisis en las economías regionales y la reactivación del turismo de compras hacia Paraguay.
Detrás de estos indicadores también aparece el debilitamiento del tejido productivo. Entre noviembre de 2023 y abril de este año desaparecieron 1.081 empleadores privados en la provincia, equivalente al 11,4% del total que existía antes del cambio de gestión nacional. Más del 90% eran microemprendimientos de hasta diez trabajadores, concentrados principalmente en comercio, industria, transporte, construcción y gastronomía.
La pérdida de empleo formal es otra de las consecuencias directas. Según el último informe de Politikon Chaco elaborado sobre datos oficiales de la Secretaría de Trabajo de la Nación, Misiones perdió 12.043 empleos privados registrados desde noviembre de 2023, una caída del 11,1% que triplica el promedio nacional. Solo en abril se destruyeron 698 puestos de trabajo, lo que confirma que el proceso no se detuvo.
Cada uno de estos indicadores tiene sus propias causas: la quita de subsidios nacionales afecta al transporte público; la pérdida del poder adquisitivo condiciona el consumo masivo; la frontera con Paraguay presiona sobre las ventas de combustible; la paralización de la obra pública y la caída de la actividad privada golpean al empleo. Sin embargo, vistos en conjunto, todos describen un mismo escenario de enfriamiento económico que la provincia atraviesa con mayor intensidad que el promedio del país.
Con informacion de Primera Edicion.