Desde el 1 de agosto, la provincia de Misiones dejará de aplicar retenciones automáticas sobre operaciones realizadas mediante billeteras virtuales, tarjetas y transferencias bancarias. La medida fue dispuesta por instrucción del gobernador Hugo Passalacqua y quedó formalizada a través de la Resolución General 11/2026 de la Agencia Tributaria Misiones (ATM).
El cambio alcanza a aproximadamente 200.000 personas y abarca tanto operaciones realizadas por CVU —billeteras virtuales— como por CBU, es decir, cuentas bancarias tradicionales.
El eje de la nueva normativa es la distinción entre el uso personal de los medios de pago digitales y las operaciones propias de una actividad comercial habitual. Bajo el nuevo esquema, recibir una transferencia no será, por sí solo, motivo para aplicar una retención fiscal. Quedan comprendidas situaciones cotidianas como envíos de dinero entre familiares, reintegros de gastos compartidos o cobros ocasionales.
Para acceder al beneficio, las personas deben recibir transferencias de hasta $2.184.404 mensuales. También están incluidos los monotributistas de hasta categoría D, siempre que sus movimientos no configuren una actividad económica habitual.
Para determinar cuándo existe esa habitualidad, la provincia adoptará los criterios que utiliza la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). El análisis apuntará a identificar si una operación responde al uso personal de los medios de pago o si, por su frecuencia y naturaleza, se vincula con una actividad comercial.
Según la ATM, la modificación busca otorgar mayor previsibilidad a los usuarios y adecuar el régimen tributario provincial al crecimiento de los pagos digitales, evitando que movimientos cotidianos sean interpretados automáticamente como ingresos comerciales sujetos a retención.