Advierten que El Niño traerá lluvias récord a Misiones y alertan por tornados y crecidas

El fenómeno de El Niño ya comenzó a sentirse y los próximos meses serán críticos para Misiones y el noreste argentino. Así lo advirtió Favio Cabello, director de la Oficina de Prevención ante Desastres Naturales (Opad), en declaraciones al programa El Periodista de Canal Doce.

Según explicó Cabello, los informes más recientes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (Noaa) anticipan la llegada de un «Súper Niño», comparable con los episodios de 1982-1983 y 1997-1998, considerados entre los más destructivos de las últimas décadas.

El funcionario señaló que el fenómeno «ya comenzó a fines de mayo» y aclaró que estadísticamente los eventos más intensos se desarrollan durante el invierno austral. «Todavía El Niño no ha comenzado su mejor baile, estamos recién escuchando la música», graficó. Precisó que el evento se extenderá hasta marzo o abril de 2027, con el período más crítico entre octubre y febrero, y la máxima intensidad en diciembre y enero.

La zona más afectada abarcará el sur de Brasil, Paraguay y provincias del noreste argentino: Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa, Santa Fe y Entre Ríos. Cabello advirtió que el calor propio de la primavera potenciará la humedad que ya se instaló en la región. «Esa humedad ha venido para quedarse», sostuvo.

Como señal de lo que se viene, el meteorólogo mencionó que durante la última semana «se triplicó el caudal de los ríos Iguazú y Uruguay» tras la apertura de represas brasileñas que alcanzaron su capacidad máxima.

En cuanto a las precipitaciones, Cabello fue contundente: «Vamos a tener una primavera muy lluviosa, tormentosa, un verano igual», y advirtió que los acumulados mensuales «se van a duplicar y hasta triplicar». Como referencia histórica recordó octubre de 1998, cuando Posadas registró 500 milímetros en un mes cuyo promedio ronda los 180 milímetros.

El director de la Opad también alertó sobre un aumento en la frecuencia de fenómenos meteorológicos severos: más granizo, mayor actividad eléctrica y posibles tornados. Sobre este último punto, señaló que «no es descabellado» que se repita un episodio similar al tornado que afectó Santa Rosa en 2009. «Es un fenómeno que hace mucho no tenemos. Lo vamos a tener, hay que campearlo, lo vamos a tener que pasar», concluyó.