El regreso a las aulas tras el receso invernal encontró a Misiones en un escenario de fuerte ajuste en los fondos educativos nacionales. El ministro de Educación provincial, Ramiro Aranda, participó del programa Sala 5, del stream de Misiones Online y Radio Libertad, y describió las medidas que tomó la provincia para sostener el funcionamiento del sistema educativo con recursos propios.
Aranda reconoció el peso del contexto nacional y no ahorró palabras para graficarlo: «A mí no me pasó vivir una época económicamente tan angustiante, porque no es que tenemos que hablar de Misiones, sino que vos mirás de norte a sur, de este a oeste, todo el país está con problemas económicos». El ministro señaló que la coparticipación que recibe Misiones históricamente fue baja, y que la situación actual la agrava.
Uno de los golpes más duros para el sector fue la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) por parte del gobierno nacional. Aranda, quien llegó al ministerio con trayectoria como docente frente al aula, recordó ese momento: «Tenía que poner la cara con todos mis amigos, con toda mi familia, porque yo vengo del palo de estar dando clase cuando me llaman y me dicen que voy a ser ministro. Era dar la peor noticia, una inflación que se disparó por las decisiones que se tomaron en Nación y cortar el FONID que estaba por ley».
El titular de la cartera educativa fue contundente al evaluar el nivel de inversión nacional: «La verdad que es la menor inversión nacional de la historia en educación. Y no se está cumpliendo la Ley de Financiamiento Educativo, siempre discutíamos que tenía que pasar al 10% del PBI y ahora estamos rogando que se cumpla por lo menos la mitad del 6% que está estipulado».
Frente a ese cuadro, la provincia volcó recursos propios para garantizar aumentos salariales a los trabajadores de la educación pública. Aranda fue cauto al evaluar los montos: «Obvio que vos querés dar un aumento mucho más grande, pero la situación es catastrófica a nivel nacional de la economía. No hay una impresora que podamos usar para imprimir plata, es durísimo, pero por lo menos estamos haciendo un esfuerzo para tener aumentos».
Durante el receso de invierno, equipos de trabajo intervinieron en unos 150 establecimientos educativos a través de la USCEPP y el IPRODHA, con refacciones de emergencia en techos, baños, cielorrasos y conexiones eléctricas. «Son 3.000 escuelas que tenemos en la provincia y eso hace que constantemente sea un rubro que no para», explicó el ministro.
Como medida de alivio para las familias, la provincia inició la distribución de 600.000 libros de texto para alumnos de nivel primario, tanto de escuelas estatales como privadas. Aranda subrayó que la selección del material estuvo a cargo de docentes locales: «No son libros que Nación eligió y nos mandó. Nosotros dijimos que estos son los libros que queremos y necesitamos, elegidos por profesores misioneros». Además, pidió a los directivos que utilicen esos textos y eviten solicitar compras adicionales a los padres.
El funcionario vinculó esas acciones con los resultados obtenidos: «Nos recortaron presupuesto, pero en lo poco, administrando de la manera más inteligente, logramos mejorar todos los indicadores». Precisó que Misiones subió 11 puntos en los desempeños en Lengua a nivel primario.
Por último, Aranda mencionó las dificultades climáticas en zonas ribereñas, especialmente en El Soberbio, donde se trabaja junto al intendente local en la construcción de pasarelas peatonales para garantizar el acceso de los estudiantes a las escuelas ante las crecidas generadas por el fenómeno de El Niño.
Con informacion de Misiones Online.