El Hotel Maitei cerró sus puertas este viernes 31 de julio. La empresa que tenía a cargo su explotación devolvió el inmueble al Instituto Provincial de Lotería y Casinos (IPLyC), propietario del complejo junto a la provincia de Misiones, y desde ese momento el establecimiento dejó de recibir pasajeros.
El presidente del organismo, Héctor Rojas Decut, habló sobre la situación en diálogo con la FM 89.3 Santa María de las Misiones. Explicó que en lo inmediato el hotel quedará bajo resguardo mientras se completa la recepción formal del inmueble, se confecciona el inventario y se realizan las tareas de mantenimiento necesarias para preservar la infraestructura.
El complejo es de gran escala: cuenta con 99 habitaciones, diez cabañas y siete hectáreas. Rojas Decut señaló que sostener una estructura de esas dimensiones requiere un nivel de ocupación muy alto, y que en el contexto actual ese equilibrio dejó de ser posible. La caída del consumo, el menor poder adquisitivo, la reducción del turismo y la pérdida de competitividad cambiaria para los visitantes extranjeros fueron los factores que, según describió, volvieron inviable la continuidad de la concesión.
El funcionario aclaró que el cierre no fue una sorpresa: el deterioro de la actividad venía observándose durante los últimos meses, en un escenario que también golpea al comercio y a otras actividades económicas de Posadas.
Rojas Decut destacó que el predio mantiene un valor estratégico por su ubicación sobre la ruta nacional 12 y la avenida Ulises López, el acceso principal al aeropuerto de Posadas, y por estar rodeado de una zona que creció considerablemente en los últimos años con la expansión de Itáembé Guazú, Itáembé Miní y Nemesio Parma.
Sin embargo, advirtió que la ciudad cambió desde que el hotel fue construido, hace unos 17 años. En aquel momento Posadas se expandía hacia el oeste; con el tiempo consolidó su oferta turística, gastronómica y recreativa en el centro y la costanera. Eso modificó las preferencias de alojamiento: hoy quienes visitan la ciudad priorizan hoteles céntricos o próximos al río. Ese desplazamiento, combinado con el contexto económico, lleva al IPLyC a considerar que repetir el mismo modelo podría conducir a dificultades similares.
«Debería hacerse algo más, algo distinto», sintetizó Rojas Decut al referirse a la necesidad de superar el esquema exclusivamente hotelero.
Entre las alternativas que el organismo evalúa, el funcionario mencionó propuestas vinculadas a servicios, recreación, deporte y salud, sin descartar otros usos compatibles con las características del lugar. La infraestructura hotelera podría mantenerse como parte de un proyecto más amplio, pero complementada con actividades que amplíen las posibilidades del complejo.
La posibilidad de una nueva concesión sigue abierta. Rojas Decut consideró conveniente que cualquier proyecto futuro se desarrolle mediante una articulación entre el sector público y el privado, aunque aclaró que la definición del modelo de explotación recién podrá avanzar una vez que se determine el nuevo destino del predio.
Por ahora no hay cronograma ni propuesta cerrada. La prioridad del IPLyC es completar la recepción del inmueble, garantizar su custodia y realizar el inventario correspondiente.
En cuanto al personal, Rojas Decut informó que los trabajadores afectados a la concesión fueron desvinculados y alcanzaron un acuerdo indemnizatorio con participación del gremio y el Ministerio de Trabajo. Aseguró que se abonará la totalidad de las indemnizaciones y que no quedaron conflictos pendientes en ese aspecto.
Con informacion de Primera Edicion.