Biofábrica Misiones desarrolla un sistema de tomate cherry injertado para que los productores vuelvan a cultivar

El Centro de Producción y Validación de Tecnologías Hortícolas de San Vicente, dependiente de Biofábrica Misiones, trabaja en el desarrollo de un modelo intensivo de producción de tomate cherry bajo cubierta con plantas injertadas, fertirrigación y riego por goteo. El objetivo es generar datos técnicos concretos para que los productores locales puedan incorporar el cultivo con menor riesgo.

El ensayo se realiza en cuatro invernaderos que suman 672 metros cuadrados, donde se cultiva un híbrido de alto potencial genético conducido a tres copas. Los técnicos proyectan un rendimiento de entre 3 y 5 kilogramos por copa, lo que equivale a una productividad de entre 7,5 y 12,4 kilogramos por metro cuadrado, con una ventana de cosecha de hasta ocho meses.

La iniciativa forma parte de un programa de diversificación productiva orientado originalmente a productores tabacaleros. Según explicó la subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal, Luciana Imbrogno, en declaraciones a LT 17 Radio Provincia de Misiones, el programa ya cuenta con 55 productores incorporados al esquema de producción de tomate bajo cubierta.

Imbrogno señaló que la caída de la superficie plantada con tomate en Misiones tuvo un origen sanitario: una bacteria persistente en el suelo que provoca la marchitez y muerte de las plantas. «Los productores le agarraron miedo al tomate porque estaba esa bacteria y siempre perdían los cultivos. Entonces, todo el mundo dejó de producir», afirmó la funcionaria.

La respuesta técnica a ese problema es el uso de plantas injertadas, que combinan una raíz resistente a la bacteria con una copa de alta productividad. «El pie es resistente a esta bacteria, entonces vos lo metés en el suelo, lo plantás y al pie no le hace nada, pero la copa es un híbrido, una variedad resistente a enfermedades, con buena producción y buena calidad del fruto», describió Imbrogno, quien añadió: «Por eso le decimos que estos plantines son tecnológicos».

El centro de San Vicente funciona también como espacio de capacitación y demostración. La subsecretaria subrayó la importancia de que los productores participen antes de replicar el sistema en sus propias chacras: «Es importante que el productor vaya a las capacitaciones, que pueda ir al Centro Hortícola a ver los cultivos, a ver los invernaderos, a copiar cómo hacemos las fertilizaciones y cómo cosechamos el agua».

El acompañamiento oficial también contempla la comercialización de la producción. «Desde el centro nosotros le podemos comercializar también el producto que puedan hacer todos estos nuevos productores que salgan al mercado, para que no lo vean como una limitante», aseguró Imbrogno.

Para reducir costos logísticos, la provincia trabaja junto a municipios y establecimientos educativos en la instalación de plantineras municipales que acerquen insumos de calidad a las chacras. «Si el productor no logra buenos plantines, le conviene comprarlos en la plantinera y asegurarse que inicia bien el cultivo», concluyó la funcionaria.

Con informacion de AgroMisiones.