Posadas: vecinos advierten que hace meses no reciben rodenticidas y crece la preocupación sanitaria

Vecinos de varios barrios de Posadas llevan meses sin recibir los cebos rodenticidas que habitualmente distribuye el municipio, y la preocupación crece ante el riesgo sanitario que implica la proliferación de ratas en una ciudad con una extensa red subterránea de cloacas y agua corriente.

El caso que encendió las alarmas fue el de una niña de Jardín América que ingirió leche de un sachet y comenzó a sentir malestar; luego se halló el cadáver de una rata dentro del envase. A eso se suma el temor por las lluvias e inundaciones previstas ante el fenómeno El Niño, que podrían obligar a los roedores a abandonar sus cuevas subterráneas y refugiarse en viviendas y edificios.

La concejala Judith Salom presentó un proyecto de comunicación ante el Concejo Deliberante para pedir informes sobre la falta de entrega de rodenticidas. «Si no se hace algo pronto, para el verano vamos a tener la ciudad absolutamente repleta de ratas», advirtió, y agregó que dada la alta capacidad reproductiva de los roedores, «después va a ser muy complicado actuar».

Salom explicó que el reclamo por la desratización es uno de los más frecuentes en sus recorridas barriales. «Empezamos a ver que nuestros pedidos para conseguir los venenos no tenían curso, no salían y que los operativos habituales de entrega no se realizaban», señaló. La edil también subrayó que «la falta de presupuesto no es una excusa cuando se trata de una cuestión vinculada a la salud pública».

Lidia González, colaboradora de la comisión vecinal de la chacra 150 de Villa Cabello, contó que hace tres meses dejaron de recibir los cebos a través de la delegación municipal y que los vecinos preguntan permanentemente cuándo volverán. González explicó que en esa zona el problema no puede resolverse de manera individual: «Si yo y mis vecinos compramos el veneno para mi torre no sirve de nada, tienen que desratizarse todos los edificios», dado que los roedores se desplazan por la red subterránea. También alertó sobre los daños eléctricos que provocan al roer cables. «Y ya hemos tenido muchos problemas por esa causa», sostuvo.

Según pudo saberse, la distribución de rodenticidas se interrumpió porque venció la concesión del proveedor. La entrega comenzaría a normalizarse a partir de este lunes, aunque bajo un esquema de cupos para administrar el stock disponible en el marco del ajuste presupuestario. Durante agosto se priorizará la entrega a escuelas, comisarías, ministerios, organizaciones sociales e instituciones públicas, con operativos coordinados junto a las comisiones vecinales.

Desde el municipio también se recordó que el control de roedores requiere la colaboración de los vecinos: evitar dejar alimentos de mascotas al aire libre durante la noche, mantener los patios limpios y eliminar posibles puntos de acceso a las viviendas.

Con informacion de Primera Edicion.