La fractura del Frente Renovador dejó al descubierto una práctica que circulaba en voz baja desde hacía años en la política misionera: la firma de renuncias anticipadas por parte de legisladores electos como condición para integrar las listas del partido gobernante.
El detonante fue un documento presentado por doce diputados del Movimiento por lo que Viene, el espacio encabezado por el gobernador Hugo Passalacqua, en el que dejaron asentado que cualquier renuncia firmada con anterioridad a sus bancas carecía de validez.
El diputado Juan José Szychowski, quien presentó la nota, intentó quitarle dramatismo al asunto. «En operaciones de pasillo había comentarios de que tenían una renuncia firmada por nosotros a nuestras bancas, y la verdad que nosotros eso no sabemos porque cuando asumimos, te hacen firmar un montón de papeles: la aceptación del cargo son como 10, 15, 20 papeles que uno va firmando. No sabemos si en el medio de eso había una renuncia», explicó para justificar la presentación.
Pero horas más tarde, su par Juan Manuel Rodríguez fue más directo en una entrevista con FM Show de Posadas: «Sí, firmamos todos, el bloque completo tenemos firmada la renuncia, nos hicieron firmar a todos».
La declaración generó un rápido impacto. Exigir una renuncia por adelantado podría tener alguna lógica para funcionarios designados por el Ejecutivo, cuyo cargo depende de la voluntad de quien los nombra, pero resulta incompatible con el mandato de un legislador surgido del voto popular.
Misiones tiene un antecedente directo. En 2004, la entonces diputada Irene «Pety» Garayo fue forzada a renunciar luego de anunciar que dejaría el bloque del PJ para incorporarse a la naciente Renovación. Desde la presidencia de la Cámara, encabezada en ese momento por el puertista Luis Viana, se utilizó una supuesta renuncia firmada para concretar la baja. La justicia tardó doce años en determinar que la firma había sido falsificada.
Tras las confesiones de los diputados, comenzaron a circular versiones que indicarían que la misma práctica se habría extendido a funcionarios del Poder Judicial, lo que ampliaría considerablemente las dimensiones del escándalo.
Cuando la Legislatura retome las sesiones ordinarias el 13 del corriente, lo hará con una composición radicalmente distinta. De acuerdo con los últimos sondeos, el Movimiento por lo que Viene contaría con entre 16 y 18 bancas, 16 de las cuales corresponden a legisladores que hasta hace poco integraban el bloque renovador. Encuentro Misionero, que retiene la presidencia del cuerpo en la figura de Sebastián Macías, quedaría en minoría. En ese escenario, ejecutar las supuestas renuncias de 16 diputados equivaldría, según el análisis político, a un suicidio institucional.
Szychowski describió el nuevo tablero con optimismo: «Se terminó la etapa de la imposición, se terminó el ‘vamos para allá’. Ahora vamos a dialogar, nadie va a tener mayoría propia y eso es muy bueno para la democracia. Vamos a tener grandes debates, mejores leyes y una calidad legislativa mucho más vinculada con la realidad que vive la gente. Ya no habrá sesiones aburridas donde prácticamente no existía debate», dijo en una entrevista con Radio Up de Posadas.
Para Encuentro Misionero, el nuevo esquema también implica una pérdida de centralidad. La Cámara de Diputados funcionaba como plataforma para instalar agenda política mediante la aprobación de iniciativas que se sucedían con frecuencia estudiada y recibían tratamiento veloz en comisiones.
En este contexto se debatirá el proyecto de Presupuesto presentado por el gobernador Passalacqua, que destina el 63% del gasto a educación, salud y contención social, y reserva un 14% al desarrollo económico con foco en la reactivación de obras, en un marco que el Ejecutivo provincial describió como de retracción de recursos nacionales y dificultades para las economías regionales.
Desde el Gobierno provincial sostienen que la ruptura con Encuentro Misionero no frenó la gestión sino que, por el contrario, permitió avanzar en decisiones que antes no encontraban consenso. Entre los cambios mencionados figuran la eliminación de la denominada «aduana paralela», la modificación del régimen de anticipos de Ingresos Brutos y la eliminación de retenciones compulsivas en transferencias bancarias y billeteras electrónicas para quienes reciban hasta 2.184.404 pesos.
Con informacion de Misiones Online.