El Parque Nacional Iguazú cerró de manera preventiva el circuito Garganta del Diablo debido al crecimiento del caudal del río Iguazú, originado por las intensas precipitaciones en las cabeceras de la cuenca, en territorio brasileño. La medida responde al protocolo de Gestión de Riesgo de la Administración de Parques Nacionales y apunta a proteger tanto a los visitantes como a la infraestructura instalada en el área.
El intendente del parque, José María Hervás, explicó en LT17 Radio Provincia que el contexto climático motivó la decisión. «Con este fenómeno de El Niño, este va a ser un año atípico por el exceso de precipitaciones», señaló, y precisó que las lluvias registradas en Mato Grosso do Sul y otras zonas de Brasil son las que terminan engrosando el caudal que llega a las Cataratas.
Hervás aclaró que el parque continúa recibiendo turistas con normalidad. «Lo importante es que el parque sigue abierto. Desde el Paseo Superior y el Paseo Inferior se pueden apreciar más de 200 saltos», indicó. También permanecen habilitados el Sendero Macuco, el Tren Ecológico, el Sendero Verde y el circuito Yacaratiá.
El cierre implica desmontar cerca de mil metros de pasarelas y barandas metálicas antes de que una eventual creciente pueda dañarlas. El desarme demandará aproximadamente 30 días, y el posterior montaje unos 60 días adicionales, más la certificación técnica del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).
La lógica del procedimiento preventivo radica en evitar pérdidas mayores. «Antes llegaba la creciente, se levantaban muy pocas pasarelas y después volver a fabricarlas y traerlas implicaba que Garganta del Diablo permaneciera cerrada casi un año», explicó Hervás. La estrategia actual busca preservar la estructura existente y acortar los tiempos de reapertura.
Para monitorear la situación, el parque trabaja con datos del Servicio Meteorológico Nacional, la Agencia Federal de Emergencias, el Servicio Meteorológico de Brasil y las represas sobre el río Iguazú. «Vamos viendo el flujo de agua que viene por segundo y eso nos permite levantar las pasarelas de manera preventiva», detalló el intendente.
A pesar del cierre parcial, el flujo de visitantes sigue en alza. Solo en julio ingresaron casi 162.000 personas, por encima de las 156.000 registradas en el mismo mes de 2025. «Tenemos muchos más visitantes que el año pasado, es un parque que está en crecimiento, con lo que todo eso implica, porque eso da trabajo a los guías, a los hoteles, al rubro gastronómico, a los taxistas, estamos contentos en ese sentido», destacó Hervás.
El crecimiento también se refleja en el tráfico aéreo. El aeropuerto de Puerto Iguazú registró 679 operaciones durante junio y, en el primer semestre de 2026, contabilizó 5.000 pasajeros internacionales, frente a los 1.000 del mismo período del año anterior.