La discusión por el precio de la hoja verde de té arranca la próxima semana en Misiones. La Comisión Provincial del Té (CoProTé) tiene prevista su primera reunión para el 11 de agosto, y los productores ya llegan con una posición definida: buscarán acordar con la industria un valor de entre $130 y $150 por kilo, frente a los $100 con que cerró la última zafra.
Fabián Laban, representante del sector productor en la CoProTé, anticipó esa referencia y explicó que el planteo responde al fuerte incremento de costos registrado durante el último año. «Hoy por hoy, más o menos para decirte un precio, estaríamos andando entre los 130 y 150 pesos el kilo de hoja verde», afirmó.
Entre los factores que impulsaron esos costos mencionó el movimiento del tipo de cambio, el aumento del combustible y el encarecimiento de las tareas vinculadas a la cosecha. «El año pasado se finalizó la zafra en 100 pesos el kilo, pero tuvimos un movimiento del dólar, un incremento bastante importante en combustible y en todo lo que sería la cosecha. El gasto para iniciar la zafra es bastante elevado. Realmente estamos muy complicados los productores», señaló.
Más allá del precio, Laban describió un panorama de fondo que preocupa al sector desde hace años: la producción disponible se reduce mientras los mercados no crecen. «Estamos quedando con menos té y sigue habiendo el mismo mercado. No se abren nuevos mercados y la venta va cayendo constantemente», advirtió.
El dirigente recordó que alrededor del 97% del té argentino se exporta, lo que deja al consumo interno con una incidencia muy limitada sobre el negocio. En ese marco, consideró que ampliar el mercado doméstico es uno de los caminos posibles para fortalecer la actividad. «El argentino lamentablemente no es un consumidor de té. Tendríamos que empezar a incorporar el té en el mercado interno. Uno va a un restaurante o a un comedor y siempre lo primero que ofrecen es una taza de café. Si se consumiera más té, podríamos aumentar el consumo interno y eso también ayudaría a mejorar el precio», sostuvo.
En cuanto a la próxima campaña, Laban advirtió que ya se detectan ataques de ácaros en los teales, una situación similar a la del año pasado. «Sinceramente ya estamos viendo un ataque medio importante de ácaro en los teales. Va a pasar lo mismo que el año pasado. La primera cosecha prácticamente no nos va a dejar cosechar el té», explicó. Las expectativas están puestas en la segunda y tercera cosecha, que históricamente son las más productivas y las menos afectadas por esa plaga.
Sin embargo, el productor señaló que las abundantes lluvias de las últimas semanas podrían jugar a favor del cultivo. Indicó que muchos establecimientos redujeron la fertilización por razones económicas, y que el agua resulta clave para estimular el crecimiento de las plantas. «La lluvia va a ser un factor muy importante para el crecimiento del té y para tener rendimiento en kilos. Hoy la gente no está fertilizando los teales y lo que ayuda mucho al crecimiento es tener buena cantidad de agua», sostuvo.
Consultado sobre el riesgo de exceso hídrico, Laban lo descartó para la mayor parte de las plantaciones, dado que los teales se ubican en pendientes donde el agua no se estanca.
Con informacion de Primera Edicion.