La próxima campaña de tabaco en Misiones enfrenta una amenaza climática concreta: el fenómeno de El Niño, caracterizado por lluvias copiosas, vientos fuertes y granizo, podría extenderse hasta marzo y afectar seriamente el rendimiento de los cultivos. La situación fue analizada en una reunión de trabajo celebrada el viernes pasado en San Vicente, con la participación de funcionarios del Gobierno provincial y referentes de las entidades tabacaleras.
El tabaco es una planta altamente sensible al exceso de humedad, lo que lo convierte en uno de los cultivos más vulnerables ante este tipo de evento climático. La relevancia del sector para la provincia es alta: Misiones lidera la producción nacional de Burley, con más de 42 millones de kilos cosechados en la última campaña, y la actividad sostiene la economía de unas 12.000 familias de pequeños productores rurales.
El ingeniero agrónomo René Urbieta, integrante de la Comisión Técnica del Tabaco de Misiones (CoTTaProM), explicó los riesgos en detalle: «El tabaco no tolera el exceso de humedad. Las lluvias por encima del promedio traen graves complicaciones, especialmente en suelos que se anegan con facilidad o donde el agua se estanca. Tras varios días de precipitaciones, el suelo se satura, el agua no drena y la planta sufre».
El problema no se limita al campo. En los galpones de acopio, donde la hoja permanece hasta alcanzar el punto de secado admitido para la venta, el exceso de humedad también genera inconvenientes. «Aunque la hoja necesita cierto nivel de humedad para curarse, el exceso altera ese proceso. Las hojas se pegan y se genera proliferación de hongos o pérdida de masa», advirtió Urbieta, quien también señaló el riesgo de que los vientos dañen las estructuras.
En cuanto al impacto directo sobre la producción, el especialista fue preciso: «El principal daño ocurre en la chacra, con las plantas que se lavan mucho, que no aprovechan bien los fertilizantes, que al haber muchos días de lluvia y pocas horas de sol, no completan bien su desarrollo y todo eso se va traduciendo en menor rendimiento, en menor productividad». Aunque las zonas costeras del río Uruguay son las más vulnerables, Urbieta aclaró que el efecto de las lluvias será generalizado en toda la provincia.
La Subsecretaría de Tabaco, CoTTaProM y las entidades del sector vienen coordinando acciones preventivas con los productores desde fines del año pasado. Según detalló Urbieta, las medidas abarcan la elección de lotes, la preparación y sistematización de suelos para mejorar la infiltración del agua, el armado de camellones, la aplicación fraccionada de fertilizantes para reducir el riesgo de lavado y un manejo del despunte adaptado a las condiciones previstas. «Creemos que va a ser un año para un despunte bajo», indicó. Para el momento de colgar el tabaco en los galpones, la recomendación es no amontonar las hojas para evitar pérdidas.
En el encuentro de San Vicente también participaron funcionarios de la Subsecretaría de Protección Civil, quienes informaron sobre las acciones de emergencia coordinadas por el Gobierno provincial. «Esto es muy importante para que los técnicos estén conociendo sobre las distintas alternativas y puedan actuar como nexo y ayuda con los productores», valoró Urbieta.
Durante la reunión se presentaron además otras iniciativas: la Subsecretaría de Tabaco mostró la Plataforma Digital Tabaco 2.0; el Ministerio de Ecología expuso los lineamientos para el manejo de rozados; y CoTTaProM abordó el Programa de Manejo de Envases Vacíos de Fitosanitarios, enmarcado en la Ley 27.279, que establece un sistema de economía circular para el tratamiento de esos materiales con el objetivo de proteger la salud humana, animal y el ambiente.