Una deuda de $2.156 millones del Estado nacional ahoga a los bomberos voluntarios de Misiones

La falta de transferencia de subsidios nacionales dejó a 22 de los 34 cuarteles de bomberos voluntarios de Misiones sin los fondos que les corresponden por la Ley 25.054. La deuda acumulada ronda los $2.156 millones, lo que equivale a cerca de $98 millones por institución.

El impacto ya se hace visible en el terreno. El cuartel de Comandante Andresito decidió limitar su respuesta exclusivamente a incendios estructurales y siniestros viales para preservar combustible, equipamiento e insumos esenciales. Una medida extrema que refleja la preocupación extendida en toda la provincia.

El presidente de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Itaembé Miní, Ramón Andrés Acosta, fue directo al respecto: «Se trata de recursos indispensables para sostener la operatividad del sistema. El Gobierno no puede retener recursos que ya fueron recaudados por ley mediante el pago a las aseguradoras y que tienen un destino específico que es a los bomberos voluntarios».

Desde la Federación Misionera de Bomberos Voluntarios, su presidente Waldemar Laumann explicó que estos fondos no son un aporte discrecional del Estado sino recursos con asignación específica, originados en un porcentaje de las primas que pagan las compañías aseguradoras. «Los subsidios no constituyen un aporte extraordinario del Estado nacional, sino que son recursos con asignación específica que provienen de un porcentaje de las primas que pagan las compañías aseguradoras y que, por ley, deben ser distribuidos entre los cuarteles que cumplen los requisitos administrativos. Sin embargo, la demora mantiene paralizadas inversiones clave para renovar móviles, adquirir herramientas, comprar equipamiento de protección personal y capacitar al personal voluntario», sostuvo.

Laumann también reconoció que algunos cuarteles cuentan con aportes provinciales, municipales y recursos propios, pero advirtió que ese esquema no alcanza: «No alcanza si no entra esta plata, que además está fijada por ley».

El cuartel de Cerro Azul es otro de los afectados. Su jefe, Jorge René Estelmaschuka, confirmó que aún no recibieron el subsidio y que están cubriendo gastos básicos gracias a actividades de recaudación y aportes de la Cooperativa de Electricidad de Alem, aunque reconoció que esos ingresos no pueden reemplazar una transferencia de cerca de $98 millones. Señaló además que un equipo estructural completo cuesta alrededor de $10 millones, y que el mantenimiento de autobombas, combustible, repuestos e indumentaria especializada implica inversiones permanentes.

La Federación también reconoció que algunos cuarteles tienen pendiente la rendición de subsidios anteriores, pero subrayó que hay asociaciones con toda la documentación al día que tampoco recibieron los fondos.

Laumann advirtió sobre las consecuencias para la provincia: «El escenario preocupa especialmente porque la reducción de recursos impacta directamente sobre la capacidad de respuesta frente a incendios, accidentes viales y emergencias ambientales. En una provincia con parques nacionales, reservas naturales y una extensa superficie forestal. Tratar de sostener el servicio sin los recursos previstos por ley comienza a ser financieramente insostenible».

La situación no es exclusiva de Misiones. En Córdoba, los 192 cuarteles de bomberos voluntarios realizaron este miércoles un sirenazo simultáneo para alertar a la comunidad sobre el desfinanciamiento. Según el presidente de la Federación cordobesa, Ariel Vicario, la Nación todavía no transfirió el excedente de recaudación correspondiente a 2025, que para todo el sistema nacional asciende a $59.330 millones.

A esto se suma una amenaza de fondo: en el Senado se trataría una modificación a la Ley de Manejo del Fuego que podría afectar el financiamiento del sistema. La Ley Nacional 25.054, que sostiene a los bomberos voluntarios mediante un aporte obligatorio del 0,5% sobre las primas de seguros, no sería prorrogada. Si el Gobierno nacional toma el control de esos fondos y los redirige a Manejo del Fuego, los cuarteles perderían su principal fuente de financiamiento, una posibilidad que las asociaciones consideran directamente incompatible con su funcionamiento.

Con informacion de Primera Edicion.