Comerciantes de Posadas advierten por la caída del consumo: menos carne, más deudas y cambio de hábitos

El consumo no levanta cabeza y el sector comercial lo siente. Carlos María Beigbeder, empresario e integrante de la Cámara de Comercio de Posadas, trazó un diagnóstico preocupante sobre la situación económica de las familias misioneras y el impacto directo que tiene en los negocios.

En declaraciones a FM 89.3 Santa María de las Misiones, Beigbeder sostuvo que la realidad económica «no ha cambiado demasiado» en los últimos meses y apuntó a la falta de mejoras salariales como causa principal del estancamiento. «No escuché que le subió mucho los sueldos a la gente y es por eso que seguimos de la misma manera. En muchos casos hay empresas que la están pasando muy, muy mal sinceramente», afirmó.

Según describió, los consumidores priorizan los gastos fijos —alquileres, electricidad, servicios— y recortan todo lo demás. El resultado es una contracción generalizada: menos salidas a comer, menos compras no esenciales y una migración masiva hacia productos más baratos.

«A la gente le encantaría ir todos los mediodías a comer a un restaurante o ir al supermercado sin mirar los precios, pero hoy no puede hacerlo. Ese es el comportamiento de la gente desde hace unos cuantos meses», señaló.

Uno de los cambios más notorios, según Beigbeder, se da en la alimentación. El consumo de proteínas viene cayendo de forma sostenida a medida que las familias reemplazan cortes de carne por opciones más económicas. «Primero cambian el corte de carne, después pasan al pollo o al cerdo y, cuando ya no alcanza, compran un kilo de arroz para llenar la panza», ejemplificó.

El empresario también mencionó que algunos rubros, como las bebidas alcohólicas, optaron por contener los aumentos de precios ante la fuerte caída en las ventas. «Si hoy con estos precios no vendo, subiendo más el valor voy a vender menos», resumió al explicar esa lógica.

Otro fenómeno que describió es el creciente endeudamiento vía tarjetas de crédito. Quienes aún tienen margen disponible recurren a las cuotas para sostener el consumo, pero muchos ya no pueden cancelar el resumen completo y abonan solo el mínimo. «Hay familias que hace seis meses pagan el mínimo y tienen la tarjeta detonada porque los intereses te matan», advirtió. Explicó que los bancos justifican las altas tasas por el incremento de la morosidad.

El panorama que describió Beigbeder es el de una economía doméstica en modo supervivencia, donde cada decisión de compra está condicionada por la necesidad de cubrir primero lo indispensable.

Con informacion de Primera Edicion.