Posadas tuvo su noche de rock este viernes cuando Skay Beilinson subió al escenario del Umma ante una multitud que llegó a la sala con la energía propia de los grandes encuentros ricoteros.
Desde antes del show el ambiente ya marcaba que no sería un recital cualquiera. Entre el público local se mezclaron seguidores que viajaron desde otras provincias para estar presentes. Camisetas, banderas y el reencuentro entre fanáticos anticiparon la celebración que vendría.
Con la sala llena, Skay recorrió su trayectoria solista y se adentró también en el repertorio de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Cada tema tuvo respuesta inmediata: el público sostuvo los coros de principio a fin y convirtió el Umma en un espacio de celebración colectiva.
Los momentos de mayor intensidad llegaron con los clásicos de Los Redondos. «Todo un Palo», «Criminal Mambo», «Jijiji» y «Nuestro Amo Juega al Esclavo» sonaron ante un público que los recibió como parte de su propia historia afectiva y musical.
Más allá del setlist, la noche tuvo mucho de ritual. Las canciones funcionaron como punto de encuentro entre generaciones y entre personas llegadas de distintos rincones del país, unidas por un cancionero que sigue vigente décadas después.
La presentación reafirmó el lugar que viene consolidando Posadas como plaza de referencia en el norte argentino para recibir artistas de alcance nacional.