El comercio sigue siendo el sector con más contribuyentes de toda la economía misionera, pero su padrón se redujo de manera significativa en los últimos años. Según el nuevo informe sectorial del Producto Bruto Geográfico (PBG) elaborado por el Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC), en 2021 el sector alcanzó su máximo histórico con 17.692 inscriptos. Hoy ese número se ubica en 15.522, es decir, 2.170 contribuyentes menos, lo que equivale a una baja de casi el 12%.
El informe aclara que los datos de 2023 y 2024 fueron reprocesados para mantener la coherencia de la serie estadística, debido a cambios en la cobertura del padrón de la Agencia Tributaria de Misiones (ATM). Por esa razón, 2024 conserva la misma estructura de contribuyentes que 2023, una decisión metodológica destinada a evitar distorsiones en la comparación histórica.
A pesar de la reducción del padrón, el comercio representa el 14,2% del Producto Bruto Geográfico de Misiones y se posiciona como el segundo sector más importante de la economía provincial, detrás de la industria manufacturera. Sin embargo, el desempeño no es uniforme entre los distintos rubros.
El comercio mayorista de alimentos, bebidas y tabaco creció un 11,6% en términos reales durante el período analizado. Los supermercados, en cambio, prácticamente no registraron avances respecto de 2018. Y la venta de vehículos es la actividad con peor evolución: se mantiene un 27% por debajo del nivel de hace seis años.
En cuanto a la composición del sector, el comercio minorista especializado —indumentaria, calzado, farmacias, librerías y negocios de cercanía— concentra la mayor cantidad de establecimientos, con 3.896 contribuyentes. Le siguen los supermercados y autoservicios, con 3.263, los negocios de artículos para el hogar, electrónica e informática, con 2.048, y los minoristas de alimentos y bebidas, con 1.555.
El informe señala que el comportamiento del sector está determinado, entre otros factores, por el consumo de los hogares, el salario real y las condiciones macroeconómicas. En el caso de Misiones, se suman dos elementos propios de la región: el comercio fronterizo con Paraguay y Brasil, y el crecimiento del comercio electrónico.
En relación con la frontera, el diferencial cambiario opera como un factor estructural: cuando el tipo de cambio favorece las compras en el exterior, parte del consumo misionero se traslada hacia Encarnación o las ciudades brasileñas limítrofes, afectando las ventas locales. Cuando la ecuación se invierte, el flujo comercial también lo hace.
Por su parte, la expansión de las plataformas digitales modificó los canales de venta y plantea, además, nuevos desafíos para medir con precisión dónde se genera efectivamente la actividad económica.
El informe concluye que la caída del padrón respecto del pico de 2021 refleja el agotamiento del rebote postpandemia y una etapa de reconfiguración del entramado comercial, en un contexto de menor consumo, competencia fronteriza y transformación digital.
Con informacion de Primera Edicion.