La Municipalidad de Posadas alista para septiembre un nuevo Levantamiento de Índices Rápidos de Aedes aegypti (Liraa), el operativo que mide la presencia del mosquito y la distribución de criaderos en la ciudad. Ya está abierta la convocatoria para los técnicos que participarán del relevamiento.
El antecedente más reciente marca una situación que exige seguimiento. En junio, el índice de positividad de criaderos superó el 12% en Posadas. La delegación Dolores Sur fue la zona más comprometida, con un registro del 20%. Ese nivel es similar al que arrojó el relevamiento de diciembre de 2025, cuando el Índice de Vivienda —que mide cuántas casas de cada 100 inspeccionadas tienen criaderos— también llegó al 12%.
Entre los recipientes donde se hallaron larvas en aquel operativo figuraron baldes, tachos, floreros, macetas, portamacetas, neumáticos en desuso, tanques bajos, botellas, lonas, bebederos de animales y piletas.
El contexto climático agrega una variable de peso. Fabricio Tejerina, director de Epidemiología de Posadas, señaló que el fenómeno de El Niño es uno de los factores a monitorear de cara a la primavera. «Lo que va a influir mucho va a ser el tema de la lluvia, lo del Niño, que está generando mayores precipitaciones», indicó.
El Servicio Meteorológico Nacional confirmó en julio que las condiciones del ENOS eran compatibles con una fase cálida de El Niño y estimó una probabilidad cercana al 100% de que el fenómeno continúe durante el trimestre julio-agosto-septiembre. Para Misiones y la región, ese escenario puede implicar precipitaciones por encima de lo normal y temperaturas más elevadas, condiciones que favorecen tanto la acumulación de agua en recipientes como el desarrollo del mosquito.
«Lo que hace El Niño también aumenta no solamente las precipitaciones en esta región, sino también las temperaturas, por lo cual es propicio para la reproducción del mosquito», explicó Tejerina.
Desde el área de Epidemiología aclararon que un incremento de criaderos no anticipa por sí solo una nueva circulación viral. Según Tejerina, hace aproximadamente dos años que no se confirman casos de dengue en la región, aunque sí hubo casos sospechosos. Sin embargo, el funcionario advirtió que el escenario climático sí representa un factor de riesgo que requiere vigilancia. «Esto de las cuestiones climáticas puede complicar esta situación», señaló.
Ante ese panorama, el municipio prevé reforzar las tareas de descacharrado y limpieza de patios junto a otras áreas. Tejerina también hizo un llamado a la acción individual: «Después de cada lluvia como esta que está ocurriendo ahora, hay que salir al patio, eliminar las cosas, tomarse el tiempo de fijarse todo lo que acumula agua para dar vuelta, guardar o tirar».
El próximo Liraa actualizará el mapa de situación de la ciudad y aportará los datos necesarios para definir acciones de prevención antes del inicio de la temporada de mayor actividad del Aedes aegypti.