El puerto de Posadas mantiene un ritmo sostenido de exportaciones y consolida su función como salida al mundo para la producción misionera. Así lo describió Ricardo Babiak, presidente de la Administración del Puerto de Posadas y Santa Ana (Appsa), quien repasó la actividad de la última semana y adelantó los próximos movimientos de la terminal.
Entre el lunes y el sábado por la mañana ingresaron 26 camiones al Depósito Fiscal para consolidar cargas de exportación. «Tuvimos 26 camiones en total que ingresaron al depósito fiscal para exportación, todos para consolidar y registrar el despacho», precisó Babiak. La mayor parte de esa mercadería continuó su trayecto por vía terrestre, aunque la infraestructura también permite preparar cargas para el transporte fluvial.
El Depósito Fiscal es, en ese sentido, una herramienta logística clave para las empresas de la región. «Esa es la posibilidad que nos da el depósito: consolidar o desconsolidar la carga y salir tanto por el transporte fluvial como por el transporte terrestre», explicó el funcionario.
Los productos exportados durante la semana fueron predominantemente forestales, junto con yerba mate, té, resina y mercadería de curtiembre, con destinos en Estados Unidos, España, Paraguay y Panamá. Babiak detalló que la madera apunta principalmente a Norteamérica, Brasil y Centroamérica, mientras que la yerba mate y el té tienen como mercados principales Europa y Estados Unidos.
La próxima operación fluvial está prevista entre el 25 y el 27 de agosto, cuando llegará un nuevo convoy a la terminal. «La formación saldrá a fines de mes con la bodega completa», indicó Babiak. La atención de esos embarques implica disponibilidad permanente del personal: «Cuando llega el barco, tenemos que atenderlo», subrayó.
En paralelo, Appsa avanza en el proceso licitatorio para definir el próximo operador de la terminal. La siguiente instancia será la apertura del segundo sobre de ofertas, y el objetivo es designar al adjudicatario entre fines de septiembre y principios de octubre.
Las firmas interesadas pertenecen al sector que ya opera en la Hidrovía Paraná-Paraguay, con presencia en Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil. El contrato prevé una concesión inicial de 15 años, ampliable hasta 30, y Appsa apunta a que la empresa ganadora asuma la operación antes de que termine el año.