El municipio de Eldorado trabaja en la habilitación de un servicio de balsas para camiones que uniría la ciudad con el puerto de General Caballero, en Paraguay, con el objetivo de convertir a Eldorado en un corredor logístico para el traslado de trigo paraguayo hacia Brasil.
El intendente Rodrigo «Pipo» Durán explicó en diálogo con la FM 89.3 Santa María de las Misiones que el proyecto se encuentra en etapa de gestión de permisos y habilitaciones, y que existe expectativa de concretarlo en un plazo relativamente corto. «Podría estar operativo en 90 o 120 días, si todo va bien, y podría pasar a través de la ciudad de Eldorado toda la cosecha de trigo que hoy va de Paraguay a Brasil», señaló.
Actualmente, los camiones que transportan trigo desde Paraguay hacia Brasil deben rodear por Ciudad del Este, un recorrido significativamente más largo. La alternativa por Eldorado recortaría aproximadamente 300 kilómetros, con el consecuente ahorro en combustible, tiempo y costos logísticos. «Ellos se ahorrarían tiempo y nosotros, por supuesto, tendríamos algún rédito para la ciudad», indicó Durán.
El puerto en cuestión ya funciona para el traslado de vehículos particulares. El desafío consiste en adaptar la infraestructura para el ingreso y egreso de camiones. Según la información que maneja el municipio, las balsas podrían trasladar entre ocho y diez unidades por viaje según el tamaño de los vehículos. Ya hubo reuniones con el propietario de las embarcaciones, quien manifestó interés en participar.
Sin embargo, Durán fue claro sobre los pasos que restan. «Todavía faltan permisos, falta la Aduana, falta una báscula y faltan distintas estructuras que tendremos que armar una vez que estén todas las habilitaciones necesarias», afirmó. También deberán definirse las condiciones de control fronterizo y la ubicación exacta del desembarco.
En cuanto a la circulación dentro de la ciudad, el intendente explicó que los camiones no ingresarán por la avenida San Martín —donde el tránsito pesado está prohibido— sino por una calle lateral que conecta con la avenida destinada al transporte de carga y luego con la ruta provincial 17. «Por supuesto que hay que reforzar todo lo que sea la conectividad», reconoció. Además, si los controles aduaneros se realizaran en Bernardo de Irigoyen, los camiones podrían atravesar Eldorado precintados, usando la ciudad solo como punto de paso.
Más allá del trigo, Durán encuadra el proyecto en una estrategia más amplia de diversificación económica para Eldorado. Mencionó que sectores como la madera y la yerba, que atraviesan dificultades de precios, podrían beneficiarse de nuevos corredores comerciales con Paraguay y Brasil. «Generaría muchos puestos de trabajo y también ingresos para la ciudad», destacó.
En ese marco, una delegación de Eldorado viajó recientemente a Concórdia y Chapecó junto a representantes de la Asociación de Madereros de la zona norte. Durán señaló que la región de Chapecó consume alrededor de 8 millones de toneladas de trigo por año y produce solo 2 millones, por lo que importa el resto desde Mato Grosso, a más de 1.000 kilómetros. «Eldorado hoy está a unos 370 kilómetros de Chapecó», remarcó, subrayando la ventaja logística de la ubicación de la ciudad.
Paralelo al proyecto de la balsa para camiones, el municipio también trabaja en una propuesta para transportar contenedores por vía fluvial. «La idea sería trasladar madera en contenedores por vía fluvial en vez de hacerlo a través de camiones. Eso baja muchísimo los costos y también podría reactivar el sector maderero», explicó Durán.
El intendente también vinculó estas iniciativas con el desarrollo del Parque Industrial local, donde actualmente funcionan aproximadamente diez empresas, entre ellas una fábrica de tubos, una fábrica de palos de escoba, depósitos y emprendimientos de reciclado, además de proyectos municipales de hidroponía y piscicultura.
En el horizonte más lejano, Durán reafirmó que el objetivo estratégico de Eldorado sigue siendo la construcción de un puente internacional con Paraguay. «El puente te soluciona todo», afirmó, aunque reconoció que la obra requiere financiamiento de gran magnitud que excede las posibilidades del municipio. «Todos pueden tener buenas intenciones, pero si no tenés financiamiento, sobre todo internacional, de alguien que quiera financiar la obra, es muy difícil hacerlo», señaló.
Mientras tanto, la balsa se perfila como la solución de corto plazo. «Si fuera por mí, mañana. Pero hay cosas que no dependen ni del intendente ni de las buenas ganas o de la iniciativa que uno tenga. Dependen también de leyes y permisos», concluyó Durán.
Con informacion de Primera Edicion.