La posible instalación de un nuevo peaje sobre la ruta nacional 12 encendió las alarmas en el centro-norte de Misiones. Intendentes, cámaras empresariales y vecinos de la zona advierten que la medida afectaría directamente a miles de personas que recorren ese corredor a diario para trabajar, estudiar, hacer trámites o acceder a servicios básicos.
La preocupación se concentra en el tramo entre Puerto Rico y Capioví. La documentación conocida hasta ahora ubica el proyecto en torno al kilómetro 1462 de la ruta 12, con mención a Puerto Rico, aunque tanto el intendente de esa localidad, Carlos Koth, como su par de Capioví, Ramón Arrúa, señalaron en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones que ese kilometraje correspondería territorialmente a Capioví. La imprecisión en la ubicación es, en sí misma, uno de los primeros cuestionamientos.
«Nosotros nos enteramos por un pliego que salió de Nación», sostuvo Koth, quien calificó la decisión como «totalmente inconsulta» y aseguró que ni los municipios ni la Provincia participaron previamente de la definición. Arrúa coincidió en que no recibieron ninguna comunicación oficial al respecto: «Estamos intranquilos y preocupados por la noticia. Nosotros todavía no hemos recibido ninguna información oficial; nos enteramos por los medios periodísticos».
Sobre la ubicación exacta, Koth fue claro: «Manifiestan que va a estar en Puerto Rico, pero en el informe preliminar dice que va a estar en el kilómetro 1462, que pertenece a Capioví. En definitiva, a ciencia cierta no sabemos dónde va a estar instalado».
El presidente de la Cámara de Comercio de Puerto Rico, Luis Steffen, explicó que varias localidades cercanas mantienen una dependencia cotidiana muy estrecha con Puerto Rico en materia laboral, comercial y de servicios. Mencionó específicamente a Capioví, Ruiz de Montoya, Garuhapé y Garuhapé-Mí. Como ejemplo concreto, señaló que en Capioví hay operaciones bancarias que ya no pueden realizarse en la sucursal local y obligan a los vecinos a trasladarse hasta Puerto Rico.
«Hay empleados que viven en Capioví y trabajan en Puerto Rico, y hay gente que trabaja en Puerto Rico y vive en Garuhapé. Es totalmente injusto», cuestionó. Y agregó: «Si usted va a pasear es una cosa, pero cuando tiene que ir obligatoriamente a hacer un trámite, un documento o cualquier otra gestión, tiene que hacerlo. Y eso es complicado».
Steffen aclaró que el rechazo no es al sistema de peajes en sí mismo, sino a la ubicación elegida: «No estamos en contra del peaje si prestan el servicio que tienen que prestar para que la ruta esté en condiciones, pero no en este lugar». En caso de que Nación mantenga la decisión, propuso evaluar emplazamientos alternativos, como sectores entre Jardín América y el acceso a Papel Misionero, o entre Montecarlo y el acceso a Garuhapé-Mí.
Koth advirtió que sumar un tercer punto de cobro en el corredor entre Posadas y Puerto Iguazú impactaría sobre el transporte de mercaderías y se trasladaría inevitablemente a los precios. También cuestionó el estado de los tramos existentes: «Las rutas están totalmente detonadas», graficó, y señaló que los usuarios ya soportan cargas incluidas en el precio del combustible destinadas, entre otros fines, a la infraestructura vial. Para el intendente, antes de entregar una concesión el Estado debería garantizar que la infraestructura esté en condiciones. Respecto al turismo, fue contundente: «Tres peajes en el transcurso desde Posadas a Iguazú va a ser una locura».
Arrúa puso el foco en las economías regionales y recordó que sobre ese corredor circulan yerba mate, madera, mandioca y buena parte de la producción de la zona. «Todos los productos de esta zona están con problemas, todos. Los que trabajan con la yerba, con la madera, con la mandioca están al límite y, si le sumamos un costo más, obviamente que los vamos a complicar», afirmó. Steffen coincidió: «Es otra vez un costo adicional para el transporte, para la madera, que ya está tan golpeada».
El estado actual de las rutas fue otro punto de coincidencia. Arrúa señaló que los turistas que visitan Capioví se quejan habitualmente por el deterioro del corredor: «Las quejas que tenemos constantemente de turistas que vienen de distintos lugares, no solamente de la provincia sino también del país, son por el mal estado de las rutas». En ese marco, consideró contradictorio instalar un nuevo cobro sin que se hayan observado mejoras previas: «Yo pensé que primero iban a reparar».
Ambos intendentes reconocieron que, por tratarse de una ruta nacional, los municipios y el Gobierno provincial no tienen facultades para intervenir en la decisión. «Esto es pura y exclusivamente decisión del Gobierno nacional. Nosotros no podemos intervenir sobre las rutas nacionales, que dependen de Vialidad Nacional», sostuvo Koth.
Ante ese límite, la oposición al proyecto comenzará a canalizarse de forma institucional. Koth adelantó que la próxima semana convocará a intendentes del departamento, representantes de cámaras empresariales y otros actores locales para elaborar un documento conjunto solicitando que Nación revea la medida. Entre los participantes mencionó al diputado provincial Alejandro Arnhold, quien, según indicó, ya presentó un pedido de informes en la Legislatura provincial.
Con informacion de Primera Edicion.