Un candidato a conducir el sindicato municipal de Posadas denuncia salarios por debajo de la línea de pobreza y persecución a empleados

César Sosa confirmó su candidatura a secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Posadas (SOEMP) para el período 2026-2031. Representa a la Lista Gris N° 9 y presentó un diagnóstico crítico sobre las condiciones económicas y laborales del personal municipal.

Según denunció Sosa, los ingresos de los trabajadores son insuficientes para cubrir necesidades básicas. «Estamos por debajo de la línea de pobreza o de la canasta básica familiar. Tenemos un sueldo en blanco de entre 400.000 y 600.000 pesos. Algunos pueden llegar a 700.000 u 800.000 pesos, pero el resto es todo en negro», afirmó en diálogo con el medio Primera Edición.

Agregó que los salarios básicos municipales se ubican entre 150.000 y 200.000 pesos, lo que según explicó también perjudica a quienes se jubilan a través del IPS. «Los jubilados municipales cobran 300.000 o 400.000 pesos. Como nuestro básico está muy bajo, para ellos no hay movilidad salarial», señaló.

Sosa calificó los ingresos actuales como «un sueldo de hambre, un sueldo de miseria» y relató casos concretos de compañeros que no pueden pagar el alquiler, los servicios o los gastos escolares de sus hijos. Mencionó el caso de un trabajador al que le cortaron la electricidad y no podía reunir el dinero para abonar las boletas atrasadas, la multa y la reconexión. «Tiene familia e hijos chicos. Lo que le pasa a ese compañero nos pasa a la mayoría de nosotros», sostuvo.

El propio candidato relató que, pese a sus más de tres décadas en la Municipalidad, no pudo costear el viaje de egresados, la fiesta de recepción ni los 15 años de su hija. «Son heridas del alma. Tenemos problemas habitacionales, de alquiler, de acceso a préstamos y para pagar los servicios. Nadie visibiliza eso, pero es una cruz que cada uno lleva por dentro», expresó.

También cuestionó el sistema de vales y préstamos disponibles para el personal municipal. Según denunció, esos mecanismos obligan a los trabajadores a comprar en comercios específicos con precios más elevados y a devolver el monto en una única cuota. «En lugar de ser un oxígeno o un paliativo, termina agravando el problema del compañero. Queremos terminar con esa usurería y que el trabajador pueda comprar con su plata donde quiera», afirmó.

Sosa dirigió cuestionamientos directos a la gestión municipal encabezada por Leonardo «Lalo» Stelatto. Según denunció, en distintas áreas existen situaciones de persecución, maltrato y desplazamiento de empleados con experiencia. «Hay persecución, hay maltratos y hay precariedad en todo sentido. Hay lugares de trabajo donde no tienen baños o no tienen agua. A nosotros nos tocó trabajar sin luz y sin agua», señaló.

De acuerdo con sus dichos, parte del problema residiría en funcionarios incorporados por la actual administración que desconocerían el funcionamiento operativo de la comuna. «Vienen con títulos universitarios, pero carecen totalmente del conocimiento del trabajo de campo. Ahí chocan con el trabajador que sí sabe hacer su tarea y empiezan las persecuciones», expresó.

Denunció además una «práctica de persecución fotográfica y de videos» con la que, según afirmó, se registra a los empleados durante sus tareas para luego someterlos a llamados de atención o maltratos verbales.

Sosa sostuvo que estas situaciones generaron un clima de desánimo en el personal. «Nunca vi una depresión tan fuerte dentro de los trabajadores como en estos últimos años. Se está perdiendo el espíritu de lucha, de querer cooperar, trabajar y ponerle fuerza, porque uno no se siente retribuido», afirmó.

Como otra muestra de precarización, mencionó la existencia de contratados sin relación de dependencia que conducirían camiones municipales, y la falta de insumos, ropa de seguridad y herramientas. En la Banda de Música municipal, donde trabaja desde hace 37 años, dijo que hace tiempo no reciben uniformes ni elementos para el mantenimiento de los instrumentos.

Entre sus propuestas, Sosa adelantó que impulsará el blanqueo total de los ingresos, incluyendo tickets, adicionales y sumas no remunerativas, y que las actualizaciones salariales se apliquen en porcentaje sobre el básico y por encima de la inflación. «Queremos terminar con los acuerdos salariales en cuotas, los montos fijos y los ítems engañosos que no cobran todos. Tiene que ser un aumento sustantivo que nos permita alcanzar, por lo menos, la canasta básica familiar», explicó.

También planteó fortalecer la figura de los delegados, someter las decisiones importantes a asambleas, relevar las condiciones habitacionales de los municipales y modificar la atención dentro del propio sindicato. «Queremos que el compañero sea bien recibido y atendido, que se sienta en su casa y no tenga que ir a pelear para que lo atiendan», indicó.

Sosa tiene 37 años de antigüedad en la Banda de Música municipal, fue delegado gremial y fundó la filial Misiones del Sindicato Argentino de Músicos, organización en la que ejerció dos períodos como secretario general e integró su comisión directiva nacional. «Venimos al gremio para servir y no para servirnos. Vamos a trabajar y no tocar un solo centavo que no nos corresponda», cerró.

Con informacion de Primera Edicion.