Emprender en Posadas: trámites que duran meses y más de la mitad no llegan a completarse

Poner en marcha un negocio en Posadas puede llevar meses y, en algunos casos, más de un año. Ese es el diagnóstico que surge del propio sector emprendedor, donde advierten que más de la mitad de quienes inician los trámites de habilitación municipal no logran completarlos.

Federico Panozzo, presidente de la Cámara de Comercio de Posadas, describió un panorama que, según su visión, combina dificultades económicas estructurales con una burocracia que desalienta desde el comienzo. «El primer problema que tenemos es económico: es que somos potencialmente pobres para emprender», señaló.

A eso se suman las trabas administrativas. «Todo el camino hoy de emprender en la Argentina -y trayéndolo a Posadas- de entrada, desde la planificación, es frustrante porque siempre estamos lejos de lo que realmente podemos o nos dejan hacer», afirmó el dirigente.

Panozzo reconoció que el Municipio realizó intentos de mejora, pero consideró que aún hay distancia respecto de un sistema ágil y con criterios uniformes entre las distintas áreas intervinientes. «Todavía estamos muy lejos de tener una ciudad que tenga habilitaciones exprés», lamentó.

Una habilitación que en teoría debería resolverse en un mes termina extendiéndose mucho más. El comerciante recibe una autorización provisoria y espera largo tiempo por la definitiva. «Demorar un mes tiene lógica, pero un año claramente no, y después lo que no tiene lógica claramente es por qué algunos sí lo logran sacar exprés y otros no», cuestionó, apuntando a una diferencia de trato entre grandes empresas y pequeños emprendedores.

El referente de la Cámara también planteó la necesidad de revisar los requisitos según el tipo de actividad. Sostuvo que ciertos criterios están desactualizados y que la aparición de nuevos formatos comerciales obliga a repensar las categorías vigentes. «Lo que nos está faltando es reorganizar cuáles son los pedidos que se le hacen a un comercio y tipificarlos de otra manera», explicó.

Entre los puntos cuestionados figuran la exigencia de planos, manuales de contingencia y certificaciones de bomberos para actividades que, a diferencia de la gastronomía, no justificarían ese nivel de control. También criticó la obligación de renovar anualmente documentación cuando el comercio no realizó ninguna modificación. «Si un comercio mantiene las mismas condiciones, podría evitar repetir anualmente trámites y documentación que no cambiaron. En cambio, si realiza modificaciones, ahí debería informar», planteó.

El contador y diputado provincial Cristian Castro sumó su perspectiva al debate. Señaló que los trámites nacionales y provinciales avanzaron hacia la digitalización —mencionó como ejemplos los procedimientos ante ARCA, Ingresos Brutos y Rentas—, pero que el cuello de botella sigue siendo el nivel municipal. «El mayor problema para habilitar es la Municipalidad», afirmó. Y explicó que «Posadas, al ser la ciudad más grande de Misiones, no escapa de esos procesos burocráticos».

Desde el Centro de Empleados de Comercio de Posadas (CECP), su secretario general, Benigno Gómez, advirtió que las trabas administrativas se acumulan sobre un contexto económico ya de por sí adverso para quien quiere invertir. «Es lamentable que haya tanta burocracia para abrir un negocio. Antes, con lo difícil que era, te daban una habilitación medianamente rápido, hoy se terminó todo eso y se nota en la cantidad de locales cerrados», sostuvo.

Los tres referentes coincidieron en la necesidad de encontrar un equilibrio entre el control necesario y la agilidad que requiere quien decide apostar por un emprendimiento.

Con informacion de Primera Edicion.