Un informe de la UNaM advierte que el crecimiento nacional no llega igual a Misiones

La economía argentina crece, pero no de manera uniforme. Esa es la conclusión central del Segundo Informe de Coyuntura Económica elaborado por el Observatorio Kûmbykuaa de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Misiones, presentado en Posadas.

El documento confirma lo que los investigadores ya habían señalado en mayo: el país avanza a dos velocidades. Los sectores de energía, minería y el complejo agroexportador muestran mayor dinamismo, mientras que el consumo masivo, la construcción y la industria orientada al mercado interno siguen rezagados.

El coordinador del Observatorio, Agustín Staudt, describió esta situación como «dos sectores totalmente distintos que avanzan de forma distinta». Para 2026, el informe estima un crecimiento del PBI argentino de alrededor del 2,7%, por debajo del 5% que el Gobierno nacional había proyectado originalmente.

El decano de la Facultad de Ciencias Económicas, Horacio Simes, señaló que las actividades ligadas a la energía y los sectores extractivos son las que avanzan con mayor fuerza, mientras que industria, servicios y comercio enfrentan mayores dificultades.

Esa composición del crecimiento resulta especialmente desfavorable para Misiones. La economía provincial se apoya principalmente en el comercio, los servicios, las economías regionales y el consumo de los hogares, sectores que son precisamente los que menos se benefician de la actual recuperación.

El Observatorio identificó tres variables que serán determinantes para la provincia en el corto plazo.

La primera es el tipo de cambio. Con más del 90% de sus límites trazados sobre fronteras internacionales y una relación comercial cotidiana con Paraguay y Brasil, cualquier variación cambiaria impacta directamente sobre la competitividad del comercio local y define si los misioneros consumen de este lado o del otro de la frontera.

La segunda es la recuperación del poder adquisitivo. Aunque la inflación frenó su ritmo, la recomposición de salarios y el consumo sostenido siguen siendo una deuda pendiente, algo crítico para una provincia que depende en gran medida del mercado interno.

La tercera variable es la posibilidad de obtener un régimen fiscal diferencial para Misiones, un reclamo histórico de la provincia para compensar las desventajas que genera su ubicación fronteriza.

El informe también traza dos escenarios posibles para el próximo año. Uno más favorable, con estabilidad macroeconómica, acceso al crédito y control del frente cambiario. Otro más complejo, con mayor riesgo país, presión sobre el dólar y consecuencias sobre precios y actividad.

«Hay mucha incertidumbre hacia lo que vendrá», resumió Staudt. Entre los factores a monitorear figura el nivel de reservas durante el segundo semestre, cuando la liquidación del agro disminuye y la disponibilidad de divisas se vuelve más ajustada.

El Observatorio Kûmbykuaa comenzó a funcionar este año con el objetivo de producir información útil para el ámbito académico, el sector empresarial y los responsables de políticas públicas.

Con informacion de Primera Edicion.